sábado, 22 de diciembre de 2018

LLEGA "LA REXENTA", DE CLARIN

A don Leopoldo García-Alas y Ureña, "Clarín", como es bien sabido, "lo nacieron" en Zamora, pero su vida discurrió en Oviedo y a Oviedo debe el escenario urbano de una de las más sobresalientes novelas escritas en castellano, La Regenta, que este Lazarillo leyó por primera vez vestido de soldado en el norte de África. C0n tanto tiempo y calma marina por delante, guardo de aquella primera lectura una gratísima e intensa emoción intelectual, posiblemente solo comparable con la que experimenté cuando leí Madame Bovary, de Flaubert. Pues bien, mientras la derecha astur sigue empeñada en negarle al asturiano todo reconocimiento, hoy me llega noticia a través del artículo de mi estimado Luis Arias de la publicación de La Rexenta en asturiano, si bien sin que Luis haga constar la autoría de la traducción. ¿Cuál será la acogida que el público lector prestará al libro? Arias nos recuerda que Clarín no era partidario de determinados usos del bable, por lo que muy posiblemente nunca imaginara que la mejor de sus novelas, escrita en textos sueltos que el autor mandaba a su editor y publicada en dos tomos entre 18854 y 1885, sería traducida al asturiano casi un siglo y medio después  de llegar a las librerías.No van a faltar a partir de ahora posturas encontradas con relación a La Rexenta. Lazarillo
 
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Luis Arias

Todo un reto, en realidad, un reto por partida doble. Primero, la dificultad de traducir una novela de la envergadura literaria de ‘La Regenta’. Segundo, hacerlo a sabiendas de que, con independencia de que la versión en asturiano esté mejor o peor conseguida, la polémica está servida.
De un lado, por la beligerancia que sigue existiendo contra la llingua. De otra parte, por el hecho de que se argumentará que en nuestra tierra todos podemos leer en castellano. Siendo esto cierto, no lo es menos que, con una buena traducción de lo que es toda una obra maestra, se enriquecerá el asturiano. Y, en fin, ahí están las palabras del propio Leopoldo Alas que no eran muy favorables a determinados usos del bable.
Pero, por otra parte, no hay que perder de vista que estamos hablando de un universo literario que, con todas las licencias que permite la ficción narrativa, remite incuestionablemente a Oviedo. En este sentido, no se puede negar que es muy interesante el reto de volcar al asturiano ese universo tan nuestro. Por tanto, siempre hay que aplaudir los desafíos de esta envergadura.
‘La Regenta’ en asturiano, la heroica ciudad sesteando, las lluvias incesantes, ese mundo marcado por la estupidez humana que tanto irritaba a Flaubert. Esas clases sociales predominantes en la obra maestra clariniana tan poco dadas a expresarse en su llingua llariega, fuera de la ficción y dentro de ella.
Vuelvo a las palabras de Clarín sobre el bable que tanto se citan como argumento de autoridad. Ahí están y no es del caso soslayarlas. Ahora bien, tampoco perdamos de vista dos cuestiones de enorme importancia al respecto. En primer lugar que, aun escribiendo en castellano, hay textos de Clarín que plasman con increíble precisión y excelencia lo que es Asturias. Pensemos, por ejemplo, en el arranque de su novela corta ‘Doña Berta’, en esa descripción tan maravillosamente lograda de lo que es el paisaje asturiano con todos sus encantamientos. Pensemos también en el relato que tiene por título ‘Boroña’; ahí el alma asturiana, de la que en su momento escribiría con una soberbia prosa Pérez de Ayala, está captada envidiablemente.
Tampoco perdamos de vista que aquel mundo universitario al que Clarín pertenecía, no sólo representaba el momento más glorioso de nuestra Alma máter, sino que además muchos de sus miembros apostaron por el asturiano.
Estando servida la polémica, lo cierto es que constituye una noticia de primer orden la traducción al asturiano de ‘La Regenta’. Una noticia de primer orden, así como un reto que merece ser tenido muy en cuenta.
Toca leerla despacio y saborearla.


                   DdA. XV/4.043