viernes, 14 de diciembre de 2018

EL OBISPADO DE SALAMANCA SIGUE SIN DECIR NI PÍO DEL CURA ACUSADO DE ABUSOS SEXUALES

 Monasterio de Valdejimena, actual refugio del cura acusado

Lazarillo

Titulares del diario El País del día de la fecha, a propósito de los abusos sexuales cometidos en Salamanca presuntamente por por un sacerdote de la iglesia española: Un “depredador” en un piso con menores y en dos colegios públicos en Salamanca. El cura expulsado de Miami tras una denuncia vivió años con adolescentes e invitaba a los estudiantes a su casa. El obispado de Salamanca no solo movió de pueblo en pueblo durante dos décadas a Francisco Carreras -se dice en la información-, el sacerdote español expulsado de la archidiócesis de Miami en 1981 tras una denuncia de abusos y enviado de vuelta a su provincia, sino que también lo asignó como profesor a dos colegios públicos de la ciudad. Carreras, de cuyos antecedentes fue informado el obispado desde EE UU y que en una de las denuncias posteriores fue definido como "depredador sexual", ha sido acusado por tres víctimas localizadas por EL PAÍS en Sequeros y Calzada de Valdunciel. Ahora sale a la luz, según confirman cinco antiguos alumnos y un exprofesor, que también fue docente de religión en el colegio Campo Charro, entre los ochenta y los noventa, y el Rufino Blanco, en la década de los noventa y hasta 2000. Hasta ahora solo constaba su paso por el centro privado Lorenzo Milani. Monseñor Mauro Rubio, fallecido, Braulio Rodríguez, hoy arzobispo de Toledo, y el actual Carlos López fueron los obispos de Salamanca en el tiempo en que se cometieron presuntamente esos abusos. Hace siete años, ante las primeras noticias de denuncias de EE UU, el obispado defendió la trayectoria del citado sacerdote como “intachable”. Seguimos a la espera de que el santo padre que vive en Roma diga algo, porque el prelado López no dice ni pío después de haber dicho el o su predecesor lo que dijo.

                DdA, XV/4.035