domingo, 9 de diciembre de 2018

CUANDO EL BIBIO DE GIJÓN FUE PRISIÓN DE REPUBLICANOS




Lazarillo

Hace unos días el músico gijonés Nacho Vegas calificó la plaza de toros de El Bibio como una "plaza de tortura". Ciertamente en El Bibio se matan toros con estoque desde hace 130 años, tras un ritual de puyas de picadores y de banderillas. Pero ampliamos ahora la información sobre la historia de ese edificio, y esta parte de su historia quizás no sea muy conocida, incluso para aquellos gijoneses que, como este Lazarillo, se dedican al estudio de nuestra Memoria Histórica y había olvidado lo que un día le contó su padre.
La plaza de toros de El Bibio sirvió de prisión provisional en las semanas siguientes al final de la Guerra Civil en Gijón, a partir del 20 de octubre de 1937. En una plaza semiderruida tras la contienda fueron internados soldados republicanos antes de ser llevados a una prisiones convecionales, en espera de unos simulacros de juicios que resolvían su libertad, su condena a años de cárcel o su sentencia de muerte. El número de fusilados en la ciudad, sobre todo en el año 1938, se estima en unas dos mil personas.
Otros lugares que sirvieron de cárcel en esos años, además de la prisión de El Coto y el coso de El Bibio, fueron la fábrica de La Harinera en La Calzada que situaríamos en la calle de Las Industrias, en la parte trasera de los actuales cines del barrio, y la fábrica de La Algodonera, donde trabajó mi madre de joven, que ocupaba la zona de las actuales calles dedicadas a María Zambrano, Margarita Xirgu y sus alrededores.
La imagen nos muestra a grupos de presos republicanos en El Bibio, en otoño de 1937. Son fotos del fondo "Guerra Civil" de la Biblioteca Nacional. Sin duda un lugar más  de la memoria histórica y social, sobre el que desconozco si hay alguna placa que lo recuerde.
Información de Luis Miguel Piñera, La Nueva España, 7 de diciembre de 2018.

                    DdA, XV/4.030