miércoles, 14 de noviembre de 2018

OVIEDO/GIJÓN, LA RIVALIDAD CAFRE Y EL VACÍO EN LA CABEZA

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Félix Población

En el último número de una de las publicaciones asturianas que mejor representan un periodismo crítico e independendiente, avalado a lo largo de nueve años de trayectoria ejemplar, la revista Atlántica XXII se pregunta en portada de qué va a vivir la región, dedicando una monografía al asunto en páginas interiores. 

Es aconsejable su lectura porque el porvenir es muy negro. La revista nos recuerda que Asturias es la comunidad con un descenso mayor del PIB entre 2008 y 2077 (5 por ciento), algo que también estaba por debajo de la media nacional en los años de bonanza. Añádase a ello el notable envejecimiento y la despoblación que afectan a la región, con un 22 por ciento de los concejos con menos de mil habitantes.

Pues bien, en esa Asturias con un futuro más que preocupante, llegan unas fechas como las próximas del fin de semana en la liga de fútbol y una legión de ociosos estúpidamente fanatizados se empeñan en hacer una batalla de una rivalidad deportiva que no debería pasar de eso, según fue siempre sin que los medios de información se abastecieran de ella hasta los extremos que lo hacen hoy en día, con una cobertura desmesurada. No importa para nada que esa fiebre se reproduzca cuando, como es el caso, los equipos de fútbol de Oviedo y Gijón atraviesan una mala etapa de juego y resultados. 

Como ejemplo del denigrante e inadmisible delirio al que se puede llegar, traigo hoy hasta el discreto lector el nauseabundo y denunciable cartel que ilustra este comentario y que puede dar lugar a que, faltos de fútbol en el campo y con el aburrimiento cundiendo en las gradas, unos cuantos cafres la emprendan a porradas y así abastezcan de noticia la carencia de fútbol en los noticieros deportivos. Mientras, toda una región purga su declive con un atonía alarmante y bostezante que nos hace recordar los versos de don Antonio Machado:

—Nuestro español bosteza.
¿Es hambre? ¿Sueño? ¿Hastío?
Doctor, ¿tendrá el estómago vacío?
—El vacío es más bien en la cabeza.


La gota de Goti: Y aquellos de Gijón que quieran acudir al partido tienen que hacerse con una entrada nominal y viajar en autobuses dispuestos para ello con mucho tiempo de anticipación, y lo mismo a la vuelta, escolta incluída. Entre la mala marcha del equipo y esa reglamentación militar, creo que igual no se agotan las mil doscientas localidades que se habilitaron. A los que mamamos el fútbol en otros tiempos, todo esto nos parece una puta mierda, hablando en claro.

                 DdA, XV/4.012