viernes, 16 de noviembre de 2018

LOS MUERTOS, EN LAS FOSAS Y LOS ARCHIVOS, BAJO SECRETO


Félix Población

Después de cuarenta años, tiene al fin España un director general para la Memoria Histórica, llamado Fernando Martínez, que acaba de hacer público en el diario El País lo que es bien sabido y parece que no mueve con la diligencia requerida a enterrar para siempre esa lacra, ya casi histórica. Según datos de hace siete años, tenemos 2.470 fosas comunes. Desde el año 2000 dse han abierto en torno a 700 con un total de 8.000 víctimas. El total de desaparecidos se cifra en 114.000. 

De las declaraciones muy breves que ha hecho el señor Martínez al citado diario son de destacar dos, sobre todo: lo que cuesta exhumar un cadáver (1.000 euros) y lo que cuesta su identificación a traves del ADN (entre 700 y 1.000 euros). Con esos datos se puede evaluar el costo total de cumplir con una tarea justa y necesaria que cualquier país democrátivo hubiera verificado muchos años antes de que se hicieran las exhumaciones del año 2.000. (Es preciso recordar que se hicieron algunas muchos años antes, a finales de los años setenta, pero ni siquiera durante los casi catorce años bajo la presidencia de Felipe González se planteó la posibilidad de acometer esta labor). El director general para la Memoria Histórica detalla que exhumaciones como la de las fosas como la de Pico Reja, en Sevilla, con cerca de un millar de fusilados republicanos, requeriría en torno a un millón doscientos mil euros. La otra cuestión que Fernando Martínez expone y es titular en el citado periódicio es la necesidad de que la represión franquista se estudie en la escuela. 

Quienes tenemos hijo sabemos hastá qué punto cunde la ignorancia sobre nuestra historia más próxima entre las generaciones educadas en el transcurso de los últimos cuatro decenios. A veces tenemos escandalosa constancia de ello en algunos de los concursos televisivos al uso. Cuando me encuentro con esa carencia de información suelo resumir la respuesta en estos datos: en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca, existen dos millones y medio de fichas de ciudadanos que sufrieron represalias por sus ideas, a los que hay que sumar más de sesenta y cinco mil expedientes del Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo -con sus consiguientes penas de cárcel y ejecución- y los más de treinta mil del llamado Tribunal de Orden Público.

Al enterramiento en el silencio y el olvido de 114.000 víctimas de la dictadura durante cuarenta años, en su mayoría aún bajo tierra, hay que sumar lo que ayer leimos en un medio de información: El Ministerio de Defensa mantiene bajo secreto los archivos militares más delicados de la Guerra Civil y la dictadura.

Pasan los años, los lustros, los decenios, vamos camino del medio siglo desde que se consumió el viejo régimen por extinción de su máximo mandatario, y las jóvenes generaciones se suceden en la ignorancia porque la Historia, con mayúscula, no accede a las aulas de los colegios e institutos con el rigor científico y documental que le otorgan los más reputados historiadores de nuestro siglo XX. ¿Pasarán otros cuarenta años -con más de veinte de gobiernos socialistas- y seguiremos como ahora, desconociendo lo que vivieron nuestros padres y abuelos?

PUNTOS DE PÁGINA
Léase@ Enaltecimiento de la dictadura franquista, Emilio Silva/ Noticias de Navarra
 
Esquelas en El Mundo y ABC
Las esquelas de Francisco Franco y José Antonio Primo de Rivera publicadas en la edición del 15 de noviembre de 2018 del diario 'ABC'

                      DdA, XV/4.014