martes, 30 de octubre de 2018

EL OBISPO DE SALAMANCA, EL VATICANO Y LA COMISIÓN ANTIPEDERASTIA


Félix Población

El mismo día en que el Gobierno  tiene la intención de modificar el Código Penal para que los delitos de abusos a menores no prescriban, según ha comunicado la vicepresidenta Carmen Calvo al número dos del Papa, Pietro Parolin, y el mismo día en que El Vaticano critica a la iglesia española por no dar importancia a los abusos sexuales del clero, el diario El País revela unas conversaciones que acusan al actual obispo de Salamanca de plantear a una víctima de esos abusos su ocultación a cambio de dinero. 

El prelado López (don Carlos) indicó a Javier Paz que pidiera una compensación económica a tal fin y que esa compensación la estudiaría. La cantidad, 300.000 euros y una pago mensual de 1.500 euros de por vida, sellaría el silencio de este ciudadano de Salamanca que durante una década sufrió abusos de un religioso en la parroquia de San Julián. 

Así lo ha dado a conocer el diario El País en una información publicada ayer lunes y en la que se recogen las grabaciones que la víctima hizo de sus conversaciones con el  que sigue siendo obispo de aquella diócesis. "Si presentas una petición de compensación de daños -sugirió monseñor López a Javier de Paz- el tribunal lo estudiará (…) Si tú quieres ir por otra vía tienes la vía expedita, pero me temo que no vas a conseguir nada. Civilmente no vas a conseguir nada. Sí, que la sociedad se entere, vale”.

"Una de las exigencias de Javier Paz desde el principio -leemos en el citado periódico- era una condena pública del sacerdote, para que salieran otros posibles casos a la luz y evitar hipotéticos daños futuros. De hecho, insistió en que de todos modos él iba a hacer público el caso. Finalmente, el obispo le planteó que la única forma de acceder a una indemnización era solicitarla por escrito: “Si tú quieres compensación económica preséntala por escrito. Tiene que constar todo por escrito. Preséntalo, lo pides y ya veremos”. 

Finalmente Javier de Paz aceptó firmar un escrito que le prepararon en el Obispado y del que no le dieron copia. "Me tendieron una trampa, no era una oferta, lo disfrazaron para que pareciera una petición mía", asegura. Se trataba de una solicitud en la que pedía una compensación, una cifra que pactaron en 300.000 euros, más el pago mensual de una especie de pensión de 1.500 euros de por vida. También había una cláusula de silencio en la que Javier se comprometía a mantener en secreto el acuerdo y a no emprender acciones legales contra el acusado ni contra el Obispado. Pero luego nunca volvió a saber nada.

"Los obispos españoles siguen sin entender la importancia de este drama”, aseguran desde el Vaticano, según publicó también ayer eldiario.es. Tanto en Roma como en Añastro (sede de la Conferencia Episcopal) se da por hecho que, más tarde o más temprano, el tsunami de abusos que ya ha pasado por Estados Unidos, Irlanda, Alemania o Australia, llegará a la Iglesia española. “Y no estamos preparados”, admite un obispo español, que lamenta que “como Iglesia, seguimos a la defensiva, y sin saber reaccionar”.

El próximo mes de febrero, Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal, llevará un informe al encuentro a celebrar en Roma con todos los obispos del mundo para erradicar la vieja lacra de la pederastia clerical. Ese informe lo preparará la comisión antipederastia creada a tal efecto y presidida por el obispo de Astorga, cuestionado precisamente por las víctimas de abusos por haber encubierto los casos de Puebla de Sanabria y La Bañeza. El prelado Menéndez, casi a imagen y semejanza del prelado López ahora, acusó a la víctima del pederasta Ramos Gordón de pedirle un resarcimiento por los sufrimientos vividos.

Es de tener en cuenta, al respecto, que la última comunicación entre Javier de Paz y el obispo de Salamanca concluyó con estas palabras del segundo, según Javier: "El obispo me dijo que, en base a mi solicitud, habían desestimado mi caso, porque entendían que lo había hecho todo por dinero desde el principio, y que con ese papel estaba claro, así que anulaban todo lo que habían hecho”. 

¿Va a tomar alguna medida El Vaticano con el prelado López o se estará a la espera en Roma del informe de una comisión antipederastia presidida por monseñor Menéndez?

                     DdA, XV/3997