viernes, 7 de septiembre de 2018

UNA CRÍTICA CULTURAL DE LA TRANSICIÓN (1973-1993)

Félix Población

La editorial siglo XXI ha creído conveniente publicar una segunda edición de este libro de Teresa M. Vilarós, doctora en Lenguas Románicas por la Universidad de Georgia, después de haberlo dado a conocer hace veinte años. La autora no ha querido cambiar ni una coma de esa primera edición, a la que sólo añade una coda a modo de inicio: Recuerdo y retiro de la Movida (y de la transición). Le habríamos agradecido algunos retoques en la redacción de algunos capítulos que resultan ciertamente farragosos, sin que ello supongo desestimar el interés del libro.

En esa coda sostiene que Movida y transición política no se desconocen mutuamente ni delimitan cada una estrictos espacios de pertenencia o exclusión temporal, local o geopolítica. Ambos fenómenos forman parte de un desencanto que pasa por el olvido de la memoria. Un olvido que fue, por un largo momento, memoria desencarnada. La transición, según Josep Ramoneda, vivió condicionada entre la amnesia y la amnistía. Esa amnesia la trajo consigo el final de franquismo, a partir del cual se generó un rechazo del pasado reciente, así como una necesidad desesperada de olvidar aquellas caducas ideologías y resistencias que habían sido protagonistas de la oposición a la dictadura. 

¿Por qué la sociedad española, en el momento en que dejó  de existir una fuerza opresora, reprimió su pasado y los afanes rupturistas. Para Vilarós, el franquismo no fue un régimen meramente dictatorial, sino que abasteció a la sociedad española de la droga del desencanto. El viejo régimen pervivirá dentro de la democracia. En este libro, que hace una crítica cultural de la transición española comprendida entre 1973 y 1993, la autora indica las adicciones de esa sociedad  que cimentaron el consenso social sobre el que se levantó el régimen del 78. Todas las movidas de la Transición -con La Movida entre ellas- son experiencias del gran Mono del desencanto con el que Vilarós titula su obra. 

Al síndrome general de desideologización y al particular referente  a la memoria desencarnada del franquismo respondio la Movida con su cuerpo y la transición con su consenso. Movida, transición y desmemoria, en la casi increíble escritura de la historia contemporánea del Estado Español -entiende la autora-, son como los fragmentos dispersos de un fenomenal calidoscopio que en su girar en el tiempo compone y recompone, borra y difumina los ámbitos de lo político, lo cultural y lo económico.

Si los veinte años cumplidos desde la primera edición -leemos en la coda- son muchos años, los cuarenta largos de corrupción  acumulados entre el inicio de la transición y 2018 son una montaña. "Fantasmaa de nosotros mismos, el espectro/vampiro de la transición nos enseña hoy de nuevo sus alas rotas y fija en nosotros su mirada, reflejando desde el pozo de su negras y ciegas pupilas nuestros dientes de Mono. Y así, hoy, en compañía de tal pajarraco, marchamos en el nuevo tiempo postmnemónico de regreso al sitio de donde venía[mos]", según termina Walter Benjamin el texto de Agesilaus Santander.

*El mono de la transición. Una critica cultural de la transición española (1973-1993).
Ed. Siglo XXI, 2018 

DdA, XV/3946