viernes, 21 de septiembre de 2018

GONZÁLEZ Y AZNAR O EL ORGULLO DE UN RÉGIMEN CON MILES DE FOSAS EN EL OLVIDO


Lazarillo

Con motivo del cuadrágesimo aniversario de la Constitución, el diario El País ha organizado unos encuentros que tuvieron ayer a Felipe González y a Jose María Aznar como protagonistas. Invito a quienes quieran observar lo plácidos y congraciados que se sienten ambos con sus respectivos papeles, como presidentes del Gobierno durante más de veinte años, a que pasen y vean su satifacción y egolatría. Moderaba el diálogo la directora del periódico, que cuando se aprobó la Constitución era una joven reportera a quien este Lazarillo tuvo el gusto de conocer. Obvio es decir que uno y otro defendieron el régimen del 78, si bien Aznar fue de los que en su mocedad atacó la Constitución vigente y lo suyo tiraba a falangismo más que el mismísimo ciudadano Rivera, según consta en las hemerotecas. Desconozco si durante el encuentro mi estimada excompañera Sol Gallego Díaz sacó a colación el orgullo que han de sentir ambos demócratas por haber mantenido durante su gestión el mausoleo de Franco y José Antonio Primio de Rivera en el Valle de los Caídos, así como el alojamiento en el olvido de los miles de republicanos enterrados como alimañas en fosas y cunetas. En el caso de Aznar tiene lógica que fuera así viniendo de donde venía y teniendo descendientes políticos tan entusiastas como esa diputada de su partido en la Asamblea de Madrid que calificó al dictador como caudillo ganador de una guerra: la misma que perdieron las generaciones que la vivieron y alguna más.

DdA, XV/3958