martes, 4 de septiembre de 2018

EL RETORNO DE PABLO IGLESIAS Y LA DECEPCIONANTE ENTREVISTA CON PIQUERAS


Félix Población

Horas antes de que Pedro Piqueras entrevistara ayer en Informativos Tele5 a Pablo Iglesias, con motivo de su retorno a la actividad política, el líder de Podemos y su compañera Irene Montero hicieron pública una carta de agradecimiento a la sanidad pública y a los médicos y enfermeras que se han ocupado y ocupan de la atención a sus dos hijos, nacidos prematuramente el pasado 3 de julio. 

Pocas veces en este país, por parte de unos políticos, se ha dado mayor y más sensible celo en la defensa de la sanidad pública como el expresado por Montero e Iglesias en esa carta. Su personal experiencia les ha servido para comunicar ese sentimiento y la necesidad de luchar, por encima de lazos y banderas, por esa patria que ellos han sabido glosar en una elocuente frase: Explicaremos a nuestros hijos por qué vamos a ser siempre leales a lo que les permitió vivir: lo común.

Como ya hiciera en otra ocasión, a mediados de enero de este mismo año, Pablo Iglesias eligió el telediario de Pedro Piqueras para ser entrevistado. Como entonces, el notable incremento de audiencia del informativo se hizo notar, tal como me acaba de comunicar mi querida amiga María, si bien por debajo de los 2.791.000 millones de televidentes de hace siete meses. En esta ocasión, al líder de partido morado lo siguieron poco más de dos millones de espectadores, algo más de medio millón más de la audiencia registrada por ese informativo el pasado viernes y un millón más con relación a la edición del sábado.

Es de recordar, a propósito de la expectación que siempre despierta Pablo Iglesias cuando asiste a cualquiera de los canales de televisión, que hubo un tiempo en que su presencia duplicaba el share de sus adversarios políticos, llegando a unos datos de audiencia que posiblemente sean difíciles de superar por otro político en este país. En febrero de 2015, con su partido recién aflorado, Iglesias llegó a contar con más de cuatro millones de espectadores y un 22 por ciento de cuota de pantalla.

En cuanto a la entrevista de ayer, y pese a la larga experiencia acumulada por Pedro Piqueras en los programas informativos, no me pareció que estuviera a la altura del reingreso del líder de Podemos en el recién abierto curso político, cuando tantas y complejas cuestiones están por dirimir. Eran obligadas las preguntas relativas a los dos meses de hospital que Iglesias pasó con Montero al cuidado de sus hijos prematuros, pero me parece que un presentador con un currículum como el de Piqueras debería obviar esa última y archirrepetida cuestión sobre la situación política y social en Venezuela que lo emparenta con el estilo del periodismo pantuflo o ultraconservador. Lamentable terminar así una de la entrevistas más esperadas, seguida por algo más de dos millones de espectadores. 

¿No hubiera sido más interesante preguntarle a Iglesias por la situación en Portugal, donde los éxitos de un gobierno progesista podrían servir de ejemplo al de España, por lo que está ocurriendo en Brasil con Lula da Silva -como le recordó el propio entrevistado-, o por los nuevos y esperanzadores derroteros por los que puede discurrir México tras la victoria electoral de López Obrador el pasado mes de julio? 


DdA, XIV/3943