jueves, 16 de agosto de 2018

MÁS DINERO PARA MARRUECOS Y REDADAS Y DETENCIONES CONTRA LOS MIGRANTES


Félix Población

Todas las informaciones recibidas con motivo de la breve estancia de fin de semana en Doñana de la señora cancillera de Alemania, invitada por el presidente de nuestro país, confluyen en destacar como asunto clave de las conversaciones entre ambos el conflicto de quienes se aventuran en el Mediterráneo o cruzan la frontera con Marruecos para buscar vida y porvenir más al norte, con una constante pérdida de vidas humanas en el mar. 

Entre charla y charla, se les vio a uno y otra muy relajados y empáticos disfrutando de linces y biodiversidad, como si entre don Pedro y doña Angela se hubiera establecido un feeling good que no parecía darse entre Merkel y Rajoy, aunque fueran en este caso políticamente más afines. Los analistas establecen que frente a las duras posiciones de algunos gobiernos como el de Italia y otros países europeos respecto a la emigración, se puede dar entre Alemania, Francia y España una posción menos drástica, sin que quepa calificarla de humanitaria, que podría consistir en seguir parcheando el problema a base de lo quizá fuera el punto fundamental de las conversaciones en Doñana. 

Sabemos que Marruecos, una monarquía con la que la española presume de unas muy buenas relaciones heredadas de padres a hijos, considera que no se siente bien tratada con el fondo fiduciario de emergencia que recibe de la Unión Europea y que se cifra en 35 milones de euros. Esa cantidad es inferior a la que perciben naciones como Libia y Turquía, estratégicamente situadas como playas de salida de la emigración. 



Pues bien, parece que tanto doña Angela como don Pedro, con la conformidad de monsieur Macrón, estarían dispuestos a incrementar ese fondo fiduciario hasta los 130 millones de euros, a ver si así se refuerza el celo marroquí en la frontera con España y se les cierra el camino a quienes huyen del hambre, la miseria y la guerra. Por esta razón, desde hace días se han hecho notar en el norte y sur  de Marruecos (un Estado cuya democracia es más que cuestionable) las redadas, detenciones y expulsiones de migrantes subsaharianos. Las fuerzas de seguridad marroquíes han batido los barrios y montes donde sobreviven, fronterizos con Ceuta y Melilla, así como en Tánger y Nador. 

Nada nos llega de estas noticias. Únicamente nos han atiborrado con las imágenes de la plácida estancia de Merkel y Sánchez disfrutando en Doñana de su empatía entre linces y biodiversidad.

DdA, XIV/3926