lunes, 11 de junio de 2018

PABLO IGLESIAS ENTREVISTA A JUAN MANUEL DE PRADA SIN TOPAR CON LA IGLESIA



Félix Población

A lo largo de la amable entrevista que Pablo Iglesias hizo la semana pasada al escritor Juan Manuel de Prada en su programa semanal Otra vuelta de tuerca, emitido en Público TV, he podido comprobar, por enésima vez, hasta qué punto el sectarismo anida en la mentalidad de muchos conciudadanos. 
 
Acostumbrados a la presencia mayoritaria en el plató de personas con una ideología afín o próxima a la izquierda, el hecho de que Iglesias citara a un novelista y columnista de ABC católico y conservador mereció por parte de los comentaristas instantáneos a pie de pantalla las más duras críticos, que deberían avergonzar a sus autores. 

En primer lugar, porque un programa de conversaciones de la factura del que lleva a cabo el secretario general de Podemos requiere, ante todo, pluralidad ideológica en la selección de entrevistados, pues en el debate dialogado está en buena medida el interés que puede procurar al televidente. Añádase a eso, en segundo término, el interés que por sí mismo merece una persona con un incuestionable bagaje cultural, como es el caso de Prada, que quedó demostrado sobradamente en la entrevista. En tercer lugar, se esté o no a gusto con la literatura que hace este escritor -y aunque a mí personalmente me haya defraudado su última novela-, pocos autores en España manejan nuestro idioma con la soltura, propiedad y riqueza expresiva que tiene los libros don Juan Manuel, cuya formación se inició muy tempranamente a base de un acopio de lecturas compulsivas y provechosas. 

Si a lo anterior se añade, como consecuencia de esto último, una capacidad oral también notable para llenar y hasta abusar de conocimientos en la conversación, habrá que convenir que no solo hizo bien Iglesias en traer a Prada a su plató, sino que debería incluso abrir más el abanico ideológico para próximas ocasiones, y hacerlo con más denuedo comprometedor que en esta. (Qué tal unas entrevistas con Luis María Anson, Vargas Llosa o Pedro J Ramírez).

Considero que con Prada el entrevistador se ha dejado en el tintero preguntas que debería haber planteado a un católico integral como el que tenía enfrente. El diálogo giró en exceso sobre cine y literatura, y dejó al margen cuestiones tan propias de la ocasión como el papel de la iglesia durante la dictadura o los privilegios que todavía mantiene la institución vaticana en nuestro país a partir de los acuerdos suscritos con la Santa Sede en 1979. 

En este sentido sí podrían haber hecho sus críticas los televidentes, porque lo de la iglesia católica en España (Estado aconfesional) es vergonzoso. No me lo dejo de repetir cada año por estas fechas en que los ciudadanos pagamos el IBI o hacemos la declaración de la renta. ¿Se atreverá Sánchez con ello o se limitará a dejar sin crucifijo ni biblia la mesilla donde prometieron sus cargos los ministros?

La gota de Goti 
Me ha resultado muy gratificante contemplar el diálogo entre Pablo Iglesias y el escritor Juan Manuel de Prada en el programa "Otra vuelta de tuerca". Desde posiciones ideológicas muy diferentes, han demostrado que través de la palabra, la argumentación fundamentada y, sobremanera, el respeto a las personas, todas las ideas tienen cabida en el marco de una sociedad verdaderamente democrática. Acostumbrados como estamos a los envenenadores profesionales que infectan el cuerpo social a través de los medios de desinformación, esto constituye un remanso y una prueba que las cosas pueden, y deben, funcionar de una manera muy diferente. Tengo que destacar el rigor de Juan Manuel de Prada, declarándose "católico tradicional" y exponiendo sus creencias con una categoría intelectual altísima. El programa se puede encontrar en YOUTUBE y merece la pena dedicar unos minutos a escuchar algo que nunca aparecerá en esas televisiones a las que los dioses confundan.
DdA, XIV/3874