miércoles, 20 de junio de 2018

MELANIA TRUMP, LETICIA DE BORBÓN Y CÓMO INFLUIR POSITIVAMENTE EN LOS NIÑOS

Lazarillo

Se podría pensar, a la vista de lo escrito por la esposa del presidente Trump en un tuit que hoy se ha hecho público, que doña Melania peca de inoportuna por desconocimiento de lo que ocurre en la frontera sur de su país, o que doña Melania lo que ha hecho es expresar una crítica indirecta al proceder de esu esposo enjaulando en perreras a los niños de los inmigrantes ilegales, previa separación de sus padres para ser procesados. Lean lo que la señora de Trump escribe comentando su conversación con la reina de España, con motivo de la visita de la pereja Borbón a la sede presidencial: "Una gran visita del rey y la reina de España en la Casa Blanca. La reina Letizia y yo compartimos un té y tiempo juntas, centrándonos en las formas en las que podemos influir positivamente en los niños". No sabremos cómo se manifestó doña Letizia, otrora periodista y residente en México, de cuyos extensos sectores de miseria proceden buena parte de esos hijos de los desheredados de la tierra y del porvenir. Recuerdo Los caminos del viento, de Galeano:


Ojalá seamos dignos de la desesperada esperanza.

Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.

Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.

Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.

Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.

Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.



Eduardo Galeano, Palabras de agradecimiento al recibir el Premio Stig Dagerman en 2010.
DdA, XIV/3883