miércoles, 6 de junio de 2018

¿CABE LA POSIBILIDAD DE UNA DERECHA UNIDA?


Félix Población

Ha dicho el exministro de Asuntos Exteriores con Rajoy, García Margallo, que no cabe descartar la posibilidad de ir a un solo partido, Ciudadanos más Partido Popular. Su declaración es de resaltar porque coincide  con el súbito rebrote de José María Aznar el de las Azores como adalid para la reconstrucción del centro-derecha, una vez fallecido el extesorero del PP Álvaro Lapuerta, sobre cuyo afán por tirar de la manta escribió Ignacio Escolar un artículo muy recomendable. 

Se ofrece Aznar, francamente, en el acto de presentación de un libro de Javier Zarzalejos, que fue secretario de Presidencia bajo su mando, y tal parece que don José María, sobre el que recaen los orígenes de la mafiosa corrupción que acabó con la democrática caída del gobierno del Partido Popular, se sintiera muy digno y honrado con su pasado, en el que cuenta como lacras la de implicar a su país en un guerra atroz (Iraq) y la de haber intentado manipular a los medios de información acerca de la autoría de los atentados del 11 de marzo de 2004. Se mintió de manera vergonzosa sobre la memoria de casi doscientos cadáveres y el dolor de miles de heridos, a los que se pretendió instrumentalizar de modo electoralista en los comicios que se celebraron tres días después. 

Este individuo debería guardar un discreto silencio después de su retiro, pero no lo hace. Sin que en ningún momento se le perturbe su jeta de soberbia y prepotencia, a la que suele conferir el acentuado visaje chulesco que le caracteriza, Aznar recordó ayer sus lecciones de hace tres años, cuando ya se refirió a la reconstrucción del centro-derecha "como algo indispensable para ver con confianza el futuro de España. Si se estuviese dispuesto a ello -añadió-, desde mi posición actual contribuiría con mucho gusto". 

Podría darse la circunstancia de que esa perspectiva, unida a la de una oposición enrabietada protagonizada por la vieja y menos vieja derecha (PP+Ciudadanos), nos deparase un porvenir similar al que Margallo ha aventurado, con dos actores estelares ciomo incvitados (Manuel Valls, resto de serie del Partido Socialista francés, y José María, resto de serie del Partido Popular). Para que haya esa derecha unida, no descartable por García Margallo, sería preciso encontrarse con un PP capaz de salvar las pugnas internas que se avecinan  y con una izquierda unida muy sólida que presentase batalla.

DdA, XIV/3869