martes, 29 de mayo de 2018

RECOGÍA LA RISA DE LA BRISA DEL RÍO Y AL VIENTO LA LANZABA

En el día en que hemos tenido conocimiento del fallecimiento ayer en Madrid, a los 93 años de edad, de quien probablemente fue la mejor de sus cantantes, María Dolores Pradera, le parece oportuno a este Lazarillo transcribir al completo una de las canciones que por su letra quizá merezca estar también entre las de más inspirada elaboración en lengua española. Pertenece a la compositora y folclorista peruana Chabuca Granda, que respondía al nombre de María Isabel Granda y Larco, nacida en el asentamiento de una mina de oro en Cotabambas en 1920 y fallecida en Estados Unidos en 1983:



Déjame que te cuente limeño,
Déjame que te diga la gloria
Del ensueño que evoca la memoria
Del viejo puente, del río y la alameda.

Déjame que te cuente limeño,
Ahora que aún perfuma el recuerdo,
Ahora que aún se mece en un sueño,
El viejo puente, el río y la alameda.

Jazmines en el pelo y rosas en la cara,
Airosa caminaba la flor de la canela,
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aromas de mistura que en el pecho llevaba.

Del puente a la alameda menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera.
Recogía la risa de la brisa del río
Y al viento la lanzaba del puente a la alameda.

Déjame que te cuente limeño,
Ay, deja que te diga, moreno, mi pensamiento,
A ver si así despiertas del sueño,
Del sueño que entretiene, moreno, tu sentimiento.

Aspira de la lisura que da la flor de la canela,
Adornada con jazmines matizando su hermosura;
Alfombra de nuevo el puente y engalana la alameda
Que el río acompasará su paso por la vereda.

Y recuerda que...

Jazmines en el pelo y rosas en la cara,
Airosa caminaba la flor de la canela,
Derramaba lisura y a su paso dejaba
Aromas de mistura que en el pecho llevaba.

Del puente a la alameda menudo pie la lleva
Por la vereda que se estremece al ritmo de su cadera.
Recogía la risa de la brisa del río
Y al viento la lanzaba del puente a la alameda.

DdA, XIV/3862