viernes, 25 de mayo de 2018

JOSÉ LUIS PEÑAS, BALTASAR GARZÓN Y LOS JEFES DE LA GÜRTEL

Félix Población

Ayer fue un día para acordarse de dos personas fundamentales para que el partido en el Gobierno, presidido por M. Rajoy –por ahora indiciariamente corrupto-  fuera condenado como beneficiario del sistema de corrupción institucional que supuso el llamado Caso Gürtel, la trama de corrupción política más extensa y profunda de las últimas cuatro décadas en España. 

Esas dos personas son Baltasar Garzón, el magistrado que destapó  ese saqueo de fondos públicos y fue expulsado por ello de la carrera judicial -ya ha anunciado que recurrirá esa inhabilitación-, y el concejal del Partido Popular en Majadahonda,  José Luis Peñas, que acudió a la policía con las grabaciones que permitieron iniciar la investigación sobre la trama de Francisco Correa y que, tras aplicarle la atenuante de confesión y ser absuelto de cohecho y fraude, ha sido condenado a cuatro años y nueve meses de prisión. 

Sin ellos es muy probable que ayer no se hubiera producido la que a no dudar puede ser noticia del año, sobre todo si prospera esa moción de censura propuesta de inmediato por Podemos –nada más conocerse la sentencia- y presentada por el Partido Socialista, con Pedro Sánchez como candidato a la Presidencia del Gobierno. Lo sería contando con los votos de Unidos Podemos, Esquerra Republicana, Partido Nacionalista Vasco, Partido Democrático de Cataluña, Compromís y EH Bildu. 

No serían necesarios, por lo tanto, los votos de Ciudadanos, que podría abstenerse, votos que fueron decisivos para la reciente aprobación de los presupuestos generales, quizá mediante retraso de la sentencia dada a conocer ayer por la Audiencia Nacional.  Sí lo serían los del PNV, también requeridos para la aprobación presupuestaria.

Ayer el ex juez Garzón se mostró satisfecho del trabajo realizado, a pesar de haberle costado la inhabilitación y valoró la sentencia como una victoria de la sociedad y la justicia. José Luis Peñas, por su parte, recordó las amenazas e intentos de soborno recibidos, así como el accidente sufrido por su mujer y su hija cuando alguien quiso echar al vehículo en que viajaban de la carretera. Condenado a cuatros años y nueve meses de cárcel, Peñas ha tenido un recuerdo para su hija, que casi muerte en ese accidente: ¿Cómo le explico que ahora voy a la cárcel? 

También ha tenido el exconcejal del PP una mención para quienes según él son las verdaderas mentes pensantes y jefes de la Gürtel, “que por ahora se han salvado de la quema”. Atención al adverbio porque esto no ha acabado y el proceso cambio de siglas en la derecha está en marcha, con la justicia en acción como más idónea herramienta.


UN LIBRO OPORTUNO

Vivimos en una democracia demediada, en la que la corrupción se ha extendido más allá de lo que podía imaginarse en aquellos años de esperanza, cuando la democracia se esculpía a fuerza de carreras y de recibir porrazos. Pero así son las cosas: esta democracia blanda, enfermiza, padece entre otros males el de la corrupción. Y si se habla de corrupción, la Comunidad Valenciana está en su epicentro. Ed. El viejo topo, 2011


DdA, XIV/3859