martes, 22 de mayo de 2018

ANTE LA POSIBILIDAD DE UN GOBIERNO DE CIUDADANOS POR MAYORÍA


Félix Población

Eduardo Zaplana (enésimo caso aislado) ha sido detenido en Valencia por agentes de la Guardia Civil por un presunto delito de blanqueo de capitales y otro delito fiscal. El que fuera ministro de Trabajo con José María Aznar está acusado de haber enviado dinero a paraísos fiscales, procedente de comisiones obtenidas por adjudicaciones de contratos de forma irregular. 

Lo primero que he vuelto a pensar ante esta detención, sin que se haya resuelto todavía el caso del expediente académico de Casado que ahora investigará la Universidad Complutense y muy reciente todavía el bochornoso final político de Cristina Cifuentes, es que está en marcha un proceso de cambio de siglas en la derecha para que la gobernación del país derive, posiblemente, hacia una derecha rejuvenecida y muy capaz de establecer aún mayor rigor -siempre cabe- del que está soportando la mayoría social. 

Con ello no quiero decir que la corrupción en el PP no sea real, sino que lo que hasta ahora no salía a flote -habiendo salido tanto- posiblemente de aquí a los próximos comicios no deje de aflorar hasta provocar lo que ya es una tendencia demoscópica más que notable y puede ser a la postre un vuelco en los votos de la derecha, del PP a Ciudadanos,  hasta el punto de dejar al partido en el Gobierno en una formación residual, sin que acaso Ciudadanos la precise necesitar como muleta.

Teniendo en cuenta que el autoproclamado partido de la izquierda, el PSOE, no deja de evitar serlo a toda costa -como bien ilustra la incoherencia política de su secretario general-, lo previsible es que confluyan en Ciudadanos los votos de una gran parte de los electores del Partido Popular y también los de una parte menor del PSOE. El desenlace sería un gobierno por mayoría de Ciudadanos, según apetecen los inspiradores y fundadores de este partido: los poderes financieros. 

Ignoro si los independentistas catalanes son conscientes de lo que se nos puede venir encima a todos en ese caso. Si lo fueran y no corrigen su actitud, me temo que son mucho más inconscientes de lo que están siendo. Me reservo el calificativo.

PS. Aconsejo al discreto lector la lectura de lo que fue la Unión Patriótica, el partido fundado por el general Primo de Rivera, "templado, monárquico y españolista", por buscar precedentes similares.

DdA, XIV/3856