miércoles, 11 de abril de 2018

CIERRA UN DIARIO HÚNGARO QUE LO RESISTIÓ TODO...HASTA QUE LLEGÓ ORBAN


Joaquín Álvarez

El periódico Magyar Nemzet, que no dejó de publicarse ni en los años más oscuros de la historia contemporánea húngara, saldrá este miércoles por última vez. Los periodistas acusan al Gobierno de estar detrás del cierre.“Tenemos 80 años. Sobrevivimos a los nazis, al régimen comunista, pero no hemos podido con el el régimen de Víktor Orban”, dice su director adjunto Gyory Zsombor. El martes por la mañana, la compañía les notificó la decisión de la empresa. El periódico, les dicen, no es rentable. Pero según los periodistas, lo que sucede es que Orban no lo quiere abierto.“No recibimos publicidad estatal. El gobierno amenazó a las compañías privadas si se anunciaban en nuestro periódico. Han puesto trabas a la distribución de copias en los pueblos y ciudades pequeñas”, explica Zsombor. Pero además, asegura, les han hecho el bloqueo informativo. “Los miembros del Gobierno no nos concedían entrevistas ni nos acreditaban para muchos eventos”.Para Flora Garambolyi, de la sección de internacional, el día es triste no solo porque ella y sus 80 compañeros se vayan a la calle. “Es un día malo para Hungría y para libertad de prensa en Europa”, asegura en el pasillo de la redacción. “Con nuestro cierre, el Gobierno y sus afines controlan todos los periódicos impresos del país. Es básicamente el fin de la libertad de prensa en Hungría”.
Además del periódico cierra también la emisora informativa Lánchíd Rádío con cerca de 100.000 oyentes diarios. Durante todo el martes emitieron un programa especial a modo de despedida. A las doce de la noche, una cuenta atrás y una canción para poner fin a más de diez años de información radiofónica. Los dos medios buscan un nuevo inversor que en las próximas semanas pueda devolverles a la vida.


La imagen puede contener: cielo, exterior y agua

ZAPATOS EN LA ORILLA DEL DANUBIO
Juan Ignacio González

Rebuscar tus pisadas junto al río
esta triste mañana de noviembre.
Hacer que el aleteo del pájaro remonte
los preciosos pretiles
de los puentes a orillas del Danubio.
Dejar en tus zapatos despedidas,
la carta errante de los hijos huérfanos
que buscaron tu cuerpo acribillado
en todos los meandros del olvido.
Encontrar tu memoria entre las aguas
y reescribir contigo
el libro de la nieve y de la bruma.
Y que la vida sea como una ceremonia
con su ritual de vida y su ritual de muerte,
y ese tiempo que llora en los relojes.

El monumento de los zapatos de Budapest conmemora este genocidio. “Los zapatos en el Paseo del Danubio" fueron realizados en 2005 por Gyula Pauer y Can Togay. Estos sesenta pares de zapatos de hierro solitarios, sin dueño, son una alegoría a lo que quedó de estos judíos asesinados y tirados a la corriente de agua por los fascistas.
DdA, XIV/3816