domingo, 18 de marzo de 2018

NO FUERON MILES DE PENSIONISTAS, FUERON CIENTOS DE MILES Y VOLVERÁN A SALIR A LAS CALLES

Félix Población

De fuentes de toda confianza me consta que la manifestación convocada a las once de la mañana de ayer en Madrid por la llamada Mesa Estatal para el Blindaje de las Pensiones y los sindicatos UGT y Comisiones Obreras, para la que sus organizadores creyeron necesaria la publicación de hasta cuatro páginas enteras de publicidad en el diario El País (una pasta), estuvo muy por debajo en asistencia a la organizada por la Coordinadora Estatal para la Defensa del Sistema Público de Pensiones sin propaganda pagada alguna. Los medios no han sido muy precisos al discernir entre una y otra, más bien al contrario. Tampoco lo fueron los titulares sobre la jornada, donde se habla de miles de manifestantes en más de un centenar de ciudades del país, como si a cada una de las convocatorias hubieran asistido decenas de cientos y no decenas de miles y hasta de cientos de miles, como fue el caso de Bilbao, donde superaron los cien mil. Me ha llamado la atención, además, que el diario El País, tan nutrido de pasta por la publicidad de los convocantes de la Mesa Estatal, presentara ayer después de las multitudinarias manifestaciones de los pensionistas esta portada en su edición digital, en la que se relega la noticia del día para dar el protagonismo a otra  que lo fue más de diez días atrás.

Aunque mi estimado Goti del Sol es muy generoso al tratar como ajeno a la indignación de la marea pensionista al líder del Partido Socialista en el siguiente comentario, creo que la presencia de Sánchez ayer en la cabeza de la manifestación matinal lo deja en muy mal lugar, sobre todo teniendo en cuenta la responsabilidad de su partido bajo el gobierno de Zapatero en congelar las pensiones y recortar el sueldo de los funcionarios. Si el actual secretario general del PSOE es incapaz de discernir, al día de hoy, que de poco ha de servirle ya figurar en cabeza de una manifestación para arañar votos como no sea para lo contrario, será porque la crisis de inopia de su partido es aún mayor de lo que pensaba. Ayer no era hora de hacer demagogia al frente de las manifestaciones, porque los protagonistas eran y seguirán siendo quienes se han rebelado contra el trato de limosna impartido a sus derechos por los dos partidos turnantes y responsables de la precariedad y pobreza en la que vive una gran parte de los pensionistas españoles.

La Gota de Goti del Sol: Escucho al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, afirmar que todos tenemos la convicción de que vamos a ser pensionistas. Sin duda se trata de un rasgo cultural que ha impregnado a la sociedad en las últimas generaciones pero, ¿qué sucedería si un determinado modelo económico, a través del control que ejerce sobre los medios de comunicación, fuese capaz de desterrar esa idea y convencer a los futuros aspirantes a la pensión que no van a llegar a ostentar esa condición? Estamos asistiendo a una descarnada guerra ideológica, en la que la especie de la falta de recursos para atender esa contingencia se abre hueco en todo tipo de medios, hablados y escritos. Las fuerzas que tratan de resistir ese envite han demostrado que poseen músculo suficiente para contenerlo, pero se asientan, fundamentalmente, en un sector de la sociedad de edad avanzada. El influjo de la insidiosa propaganda hace mella en el colectivo que tiene las miras de recibir pensión en futuras décadas. La cuestión no puede ser más inquietante.

DdA, XIV/3796