jueves, 29 de marzo de 2018

LA RISA DE ROSETE


Félix Población

He olvidado su nombre, era solo Rosete,
Rosete y el paraguas con sus ojos saltones,
 entre bromas y veras haciendo el submarino
con las manos en cuenco en silbos abisales,
o dando carcajadas de malo de película,
sabedor como nadie de todos los guiones,
o rastreando el fondo de todos los recuerdos
como si no hubiera espacio en todo lo vivido
que no tuviera rastro, identidad o nombre,
y no hubiera memoria que se hiciera silencio.
Quedábamos a veces citados en El Muelle
porque fuimos amigos de contarnos las cosas
y aventarlas al mar que les daba horizonte,
con el paraguas siempre por ser tanto el invierno,
 tan asidua la niebla, tan oscuros los días
y sin embargo tanta la risa de Rosete
haciendo bueno el mundo debajo de la lluvia,
cuando todo era siembra en nuestras voces jóvenes.

DdA, XIV/3806