martes, 13 de marzo de 2018

EL POPULISMO PUNITIVO Y LA RABIA



Félix Población

A mí el portavoz del Partido Popular en el Congreso, por muy condolido que se muestre en la capilla ardiente del niño asesinado, me merece muy poco respeto desde que pretendió agredir a Pérez Rubalcaba o dijo que a los familiares de las víctimas del franquismo solo los mueve el dinero para enterrar dignamente a sus muertos. 

Si ese señor, además, aprovecha el funeral por un niño atrozmente asesinado para hacer electoralismo, al mismo estilo que su partido lo hizo con las víctimas de ETA, no solo creo que el portavoz del PP es impresentable sino que no tiene enmienda. Hernando ha pedido a los partidos políticos que han respaldado la derogación de la prisión permanente revisable que "reflexionen" ante el debate que el jueves acogerá el Congreso sobre este asunto, para que se mantenga esta figura prevista en el Código Penal y que "caiga con toda la fuerza con la que tiene que caer sobre personas como la asesina de Gabriel Cruz". 

En contra de la cadena perpetua, asunto que se reactivó a partir de la desaparición y asesinato de Diana Quer en Galicia, se han posicionado asociaciones de jueces y fiscales, catedráticos de Derecho Penal y juristas de prestigio, que consideran la postura del Partido Popular como auténtico populismo punitivo, al que puede que se sume Ciudadanos -después de haber estado en contra-, con tal de ganarle votos a la vieja derecha, a la que ya parece haber dejado atrás en algunas encuestas. 

En contra tendrán al Partido Socialista, Unidos Podemos y Partido Nacionalista Vasco, los tres coincidentes en que esa medida es contraria a la Constitución por ser incompatible con el derecho a la reinserción social y a la reeducación del penado, tal como se recoge en el artículo 25.

Hay en verdad delitos atroces, espeluznantes y terribles, pero quien más ha sentido la muerte de Gabriel Cruz ha sido sin duda su madre y gracias a ella hemos escuchado la frase que más conviene tener en cuenta en este país ahora y siempre: que no se extienda la rabia. Patricia Ramírez, en medio de su gran dolor, ha sabido decir: No quiero que todo termine con la rabia que esa mujer ha sembrado.

Como ha dicho el catedrático de Derecho Penal Jacobo Dopico, nos encontramos con que la cadena perpetua ya ha entrado por propio derecho como materia electoralista. La relación entre la rabia, el populismo punitivo y los votos, en contra de la Constitución, es sumamente peligrosa.


DdA, XIV/3792