viernes, 23 de marzo de 2018

CIFUENTES SE MIRA EN EL ESPEJO DE RAJOY Y NO DIMITIRÁ

Félix Población

No se si alguien ha reparado en ello o no, pero a mí lo que más me desazona del caso Cifuentes y su adquisición de títulos a través del trampeo -con la colaboración de una entidad académica que debería alarmarse muy mucho de su desprestigio creciente-, es que la presidenta de la Comunidad de Madrid haya actuado así en medio del historial de corrupciones en el que su partido anda envuelto.

¿Cómo es posible que quien ocupa un cargo de tanta responsabilidad institucional como doña Cristina haya andado en esas, ante la capacidad de investigación de unos medios de información probadamente capaces de airear ese historial que enloda al Partido Popular, sobre todo en la comunidad que esta señora preside, y que con toda seguridad proviene de aquella compra de dos diputados socialistas que comportó a la postre la corrupta etapa de doña Esperanza Aguirre, aspirante a lideresa del PP? 

Se podría pensar que la señora Cifuentes ha sido una inconsciente, pero mucho me temo que no se puede ser hasta tal grado, a menos que la inteligencia de doña Cristina fuera muy precaria. Más parece que esta señora, como su jefe máximo y el partido al que ambos pertenecen, han llegado a un punto de desvergüenza tal que les importa un bledo la acumulación de corruptelas con tal de seguir contando -como han contado y cuentan, aunque cada vez menos- con ese colchón electoral que les sigue votando, como si fuera una cuestión fe, y al que todo lo que puedan denunciar algunos medios le parecen contubernios conspiratorios de la prensa  canallesca. 

En cualquiera de los países de nuestro entorno, ante un caso tan flagrante de trampeo como el de la señora Cifuentes –del que la Universidad Rey Juan Carlos ha dado una información tan chapucera como inverosímil- sería motivo inmediato de dimisión. Me temo que ese modelo no le va a servir a doña Cristina. Cuenta para mantenerse en su puesto con el ejemplo de M. Rajoy. 

PS. Al fondo de este escándalo -dice Maraña- existe uno aún mayor que el que afecta una vez más a la credibilidad de la política, y es la mancha que ensucia a una universidad pública que los contribuyentes madrileños sostenemos con 122 millones de euros al año y de la que no tienen culpa tantos profesionales honestos de la docencia, ajenos a ese modelo de negocio privado que gestiona decenas de másteres (en esta y en otras muchas universidades) con una prioridad más crematística que formativa.

SIN NOTICIAS EN PORTADA DEL "CASO CIFUENTES"
He aquí las portadas de tres periódicos en papel de difusión nacional editados en Madrid. A una política vieja y corrupta, un periodismo que le hace el juego. Tampoco esto ocurriría en los países de nuestro entorno.





DdA, XIV/3801