miércoles, 3 de enero de 2018

JOSÉ VÁZQUEZ, GENTE DE CORAZÓN

Lazarillo


Hace algunos día dábamos referencia de la agresión sufrida por un perro que apareció agonizante encerrado en un cubo de la basura en un barrio de Oviedo. El animal se encontraba en unas condiciones que no prevían la rápida recuperación que experimentó gracias a los cuidadaos veterinarios suministrados en un albergue municipal de aquella ciudad. Nicolás, como dieron en llamar al perro por haber sido descubierto en fechas navideñas, ha perdido la vista de un ojo como consecuencia del brutal apaleamiento y apenas puede ver con el otro, pero ya está en condiciones de seguir viviendo con bastante normalidad. Y además, como resultado de la atención mediática que despertó el caso, fueron muchas las personas que se mostraron dispuestas a adoptarlo, algo que finalmente correrá a cargo de una vecina de Avilés, aunque Nicolás tendrá que hacer migas con un mastin. En la noticia se nos dice que la policía municipal dejó libre al perro por ver si conducía a los agentes hasta la mala bestia que a punto estuvo de matarlo. Nicolás se limitó a ir hasta el cubo de la basura donde le dejaron medio muerto. Si está con vida es porque por allí pasaba el ciudadano que lo abraza en la imagen: José Vázquez, gente de corazón.

DdA, XIV/3735