viernes, 15 de diciembre de 2017

LA NOCHEVIEJA ESTUDIANTIL DEL ALTO SOTO TORRES

Cada año por estas fechas la ciudad de Salamanca es noticia por el número de asistencias sanitarias que requiere la juventud estudiantil para disfrutar de una noche  animada. En esta ocasión su júbilo coincidió con esta noticia: Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística, en un solo año Salamanca ha perdido 3.000 habitantes. Esto no fue noticia en los telediarios. Lo fue la Nochevieja estudiantil con su parte de borracheras, basura, robos y peleas, que casi ya va camino de la tradición. Lo posible en un evento de estas características es que degenere porque no tiene posibilidad de generar más de que lo genera y queda dicho. Mientras, la ciudad y la provincia siguen perdiendo población porque no hay futuro para la gente joven.

“Alto soto de torres que al ponerse
tras las encinas que el celaje esmaltan
dora a los rayos de su lumbre el padre
Sol de Castilla;
bosque de piedras que arrancó la historia
a las entrañas de la tierra madre,
remanso de quietud, yo te bendigo,
¡mi Salamanca!

Miras a un lado, allende el Tormes lento,
de las encinas el follaje pardo
cual el follaje de tu piedra, inmoble,
denso y perenne.
Y de otro lado, por la calva Armuña,
ondea el trigo, cual tu piedra, de oro,
y entre los surcos al morir la tarde
duerme el sosiego.

Duerme el sosiego, la esperanza duerme
de otras cosechas y otras dulces tardes,
las horas al correr sobre la tierra
dejan su rastro.
Al pie de tus sillares, Salamanca,
de las cosechas del pensar tranquilo
que año tras año maduró en tus aulas,
duerme el recuerdo.”

Miguel de Unamuno

DdA, XIV/3719