miércoles, 20 de diciembre de 2017

LA DESFACHATEZ DE RAJOY CON EL REINO DE LEÓN Y EL OESTE DE ESPAÑA

En la carta de disculpas por haber olvidado en Londres de modo reiterado y público que la cuna del parlamentarismo europeo está en el Reino de León y no en Gran Bretaña, M. Rajoy, corrupto indiciario, escribe  que el AVE convertirá a León en el centro logístico del oeste… A lo que Tomás Álvarez reponde: "¿Otra broma?. Señor Rajoy: el Estado tiene abandonado no sólo a León sino todo el «oeste» del Estado. Entre 1996 y el 2016 —veinte años— mientras España crecía en 7 millones de habitantes, ese oeste evolucionaba así: Asturias perdió 45.000 habitantes, León perdió 44.000 habitantes; Zamora perdió 27.000 habitantes, Salamanca perdió 18.000 habitantes, Cáceres perdió 10.000 habitantes. Badajoz perdió 18.000 habitantes y Huelva perdió 65.000 habitantes". Este Lazarillo añade que por esta despoblación galopante ocurren cosas como que en la comarca salmantina del Campo Charro se pretenda instalar la única mina a cielo abierto de uranio que habría en Europa, no porque se pretenda crear empleo y población, sino porque la despoblación permite explotaciones nada recomendables para la salud ecoambiental del entorno y su hábitat como la de la empresa Berkeley. Tres mil habitantes ha perdido esta provincia en el último año. Y sigue gobernando en la región y en la provincia -desde hace décadas- el partido de M. Rajoy.

Tomás Álvarez
Diario de León

Ante el enfado de la sociedad leonesa por las declaraciones efectuadas por el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy durante su reciente visita a Londres, donde arrebató a León y a España el título de Cuna del Parlamentarismo, el titular del gobierno ha remitido una carta a los leoneses que es en realidad una nueva ofensa.
Cabe recordar que con motivo de la visita (5 de diciembre pasado) del mandatario español a la primera ministra británica, Theresa May, Rajoy ofendió a León y a España en general, atribuyendo a aquel país el título de Cuna del Parlamentarismo, título que la propia Unesco ha otorgado a León, por razones históricas, conocidas y documentadas. La ofensa se efectuó al menos en dos ocasiones: primero, en las páginas de The Guardian; luego, ante los periodistas internacionales que cubrieron su visita.
Rajoy, recuerda en un carta un texto de don Claudio Sánchez Albornoz para explicar a los leoneses quién fue Alfonso IX; trata de minimizar aquella grave falta con una carta propagandística en la dice que León es cuna del parlamentarismo, y anuncia que va a venir a León en AVE y que esta es una «tierra cargada de futuro». ¿Es otra broma? ¿Dónde está el futuro de una tierra que pierde miles de habitantes cada año, que se ha transformado en el Finisterre de una Comunidad autónoma hecha de retales y regida con una óptica territorial centralista, que permite la agonía de nuestros pueblos, nuestra actividad económica, la lengua de nuestros padres y nuestra propia historia?
La cita de un texto escrito por una persona con la que compartí amistad durante mi estancia en Argentina, don Claudio Sánchez Albornoz, es un nuevo escarnio. Si usted conocía esto… ¿Cómo se atrevió a decir a los británicos que tenían la cuna del parlamentarismo. ¿Cómo ignoró esa realidad histórica ratificada por la Unesco en su reunión de Corea del 18 de julio de 2.013?
Viajar al Reino Unido y atribuirle al país las glorias propias es un acto que puede deberse a la ignorancia, hecho más que lamentable, o al deseo de halagar los oídos del país anfitrión, comportamiento que estaría más cercano al de un protagonista de la novela picaresca que al de un representante de un Estado.
Es a los ingleses a quienes tiene ahora que explicar que los Decreta de Alfonso IX son el texto donde por primera vez en la historia un monarca esque gobernará consultando a una asamblea de representantes de los diversos estamentos, entre ellos los del pueblo llano, los cives electi, elegidos en las ciudades del Reino.
En la carta nos anuncia que vendrá en el AVE que convertirá a León en el centro logístico del oeste… ¿Otra broma?. Señor Rajoy: el Estado tiene abandonado no sólo a León sino todo el «oeste» del Estado.
Entre 1996 y el 2016 —veinte años— mientras España crecía en 7 millones de habitantes, ese oeste evolucionaba así: Asturias perdió 45.000 habitantes, León perdió 44.000 habitantes; Zamora perdió 27.000 habitantes, Salamanca perdió 18.000 habitantes, Cáceres perdió 10.000 habitantes. Badajoz perdió 18.000 habitantes y Huelva perdió 65.000 habitantes.
El oeste español no necesita declaraciones retóricas vacías. Necesita hechos, entre ellos la creación de un eje ferroviario que una Algeciras con Gijón, articulando las comunicaciones de todo el oeste peninsular por territorio español…. Y planes de recuperación económica y demográfica de esta franja olvidada en la que únicamente sobrevive Extremadura con cierta dignidad.
La respuesta que necesita León son planes de futuro e inversión. Y respecto a la ofensa del parlamentarismo, la respuesta no es decir a León con la boquita pequeña, y por carta, que esta es la Cuna del Parlamentarismo, hay que decirlo con orgullo, y en Londres. Y explico cómo:
En España, la Ley Orgánica 2/1984, de 26 de marzo, reguladora del derecho de rectificación, establece que quienes han sido objeto de información inexacta que cause perjuicio pueden exigir la rectificación, que se ha de emitir allí donde se ofendió o faltó a la verdad. La ofensa a los españoles, y a los leoneses en particular, se perpetró en medios internacionales y por ello el titular del Gobierno de España debe rectificar ante ellos, tal como está estipulado jurídicamente.
En consecuencia, los leoneses pedimos al presidente de Gobierno que proceda a rectificar sus declaraciones publicadas en el diario The Guardian. Asimismo, la Presidencia española debe emitir un comunicado que se haga llegar a todos los medios invitados a la rueda de prensa donde Mariano Rajoy afirmó que la Cuna del Parlamentarismo era británica, para explicar el error y manifestar que tal cuna no es británica sino española. Una vez cumplido con esa exigencia cumplida, con los deberes hechos, ya puede aceptar la invitación del «buen amigo Antonio Silván» y visitar la ciudad, que le recibirá agradecida por la correcta rectificación.

DdA, XIV/3723