jueves, 28 de diciembre de 2017

CATALUÑA/ESPAÑA Y LA PÉRDIDA DE VOTOS DE UNIDOS PODEMOS




Félix Población

Según el analista electoral Jaime Miquel, la encuesta que da a conocer hoy el diario Público y en la que se da una notable progresión de Ciudadanos a costa del Partido Popular, es previa a los últimos comicios en Cataluña, pero la estimación recoge el impacto del 21-D. 

Dos aspectos son de resaltar en la encuesta: la consolidación del partido naranja como formación política emergente de la derecha española, sin que ya quepan aquellos aparentes orígenes de situarla en el centro izquierda para competir por entonces con el PSOE, y la confusión, hastío y desmovilización de los electores situados a la izquierda.

Ciudadanos se sitúa a la altura del Partido Socialista, con más de cinco millones de votos en unas hipotéticas elecciones a celebrar en 2018, por lo que ganaría dos, casi los mismos que perdería el Partido Popular, equivalentes a una treintena de diputados.  Pero además, el partido de Rivera lograría apoyos por parte de votantes del PSOE y ciudadanos abstencionistas en anteriores comicios, según los cálculos de Jaime Miquel, cuyas estimaciones se basan en un análisis ponderado (desk research) de todos los sondeos efectuados en las últimas semanas.

Habría en el Congreso una mayoría de escaños ocupada por la derecha, 106 del PP + 75 de Ciudadanos, con el PSOE sumando 86 pese a perder 200.000 votantes. Esos tres partidos estarían cada uno por encima de los cinco millones de votantes, no así Unidos Podemos que perdería más de un millón y se quedaría en cuatro, con un total de15 diputados menos de los conseguidos en 2016. Mucho, muchos.

Ante esas perspectivas, y dado el papel jugado por el partido morado en la evidente y elocuente dinamización y afán regenerador de la vida política en España en los últimos tres años, le toca a Unidos Podemos (UP) plantearse cómo evitar ese proceso de desencanto que se advierte en la demoscopia, si de verdad ese millón de votos puede alojarse en la abstención, tal como históricamente suele ocurrir en la izquierda española.

Después del llamado conflicto catalán,  he escuchado más de una vez a un votante de Unidos Podemos, aficando fuera de Cataluña, desestimar la posibilidad de volver a votar a UP, y puede que en cierta medida tanto en Cataluña -donde Los Comunes perdieron tres escaños- como en el resto de España la pérdida de votos obedezca a la estrategia llevada a cabo allí. Sería lamentable que tras sufrir y seguir sufriendo tantos acosos mediáticos a base de difamaciones y falacias, lo de Cataluña pudiese operar con esos efectos sobre una parte tan considerable de su electorado.

PS. Quizá para evaluar mejor la posible pérdida de votos de UP deban pasar unos meses, a fin de que el conflicto catalán pierda secuelas en su electorado en el resto de España.


DdA, XIV/3730