lunes, 6 de noviembre de 2017

FRITZ THYSSEN CONTRA ADOLF HITLER*


Félix Población

Junto a las Conversaciones con Hitler, de Hermann Rauschning, este libro de Fritz Thyssen (1873-1951), escrito en colaboración con el periodista húngaro Emery Reves, es quizá uno de los testimonios más valiosos y controvertidos sobre el dictador nazi y la Alemania que creció bajo su mando todopoderoso. De ser el principal sostenedor de Hitler, Tyssen pasó a ser un radical adversario de su política, hasta el punto de ver sus propiedades confiscadas y buscar refugio con su familia en Suiza. 

Estas memorias fueron redactadas en París en 1940 y se atienen a las editadas por primera vez en Estados Unidos y Chile un año después, en este último caso con el apéndice que la escritora Victoria Ocampo dio a conocer en su editorial Sur sobre las relaciones entre el gran empresario y Adolf Hitler. Tal como señala Juan Bonilla en la introducción, Tyhssen no reconoció nunca la autenticidad de las revelaciones que se hacen en este libro, muchas de las cuales hacen hincapié en la evidencia del alimento suministrado al monstruo por uno de sus principales protectores durante los primeros años de su veloz y debocado desarrollo.

La animadversión o repudio de Fritz Tyhssen hacia el nazismo arrancó algo antes de la invasión de Polonia, con la protesta del empresario ante la llamada Noche de los cristales rotos en 1938 y el asesinato primero de algunos dirigentes del Partido Conservador, al que Tyhssen estuvo afiliado hasta 1932. El libro está dividido en cuatro apartados, a partir del que titula Mi ruptura con la Alemania de Hitler y se inicia con la huida del memorialista de su país. Pasa después a analizar retrospectivamente el camino de su nación hacia el Tercer Reich, con el primer encuentro de Tyhssen con Hitler y un resumen de sus relaciones personales y financieras con el partido nazi. Es especialmente interesante el capítulo en que analiza el camino de ese partido hacia el poder, a modo de ilustración siempre recordable, y más cuando ideaologías similares renacen y se refuerzan en la actualidad en el viejo continente.

En el tercer apartado se refiere a las experiencias del potentado empresario con Hitler y su régimen, con una crítica muy dura de la economía nazi, de la campaña antijudía y los campos de concentración. En el capítulo dedicado a La cuestión católica, Tyhssen reconoce que la rebelión de su conciencia de católico contribuyó de modo decisivo en su hostilidad hacia el nacionalsocialismo, una hostilidad que –según sus palabras- nunca ocultó.

Finalmente, en el cuarto apartado, y bajo el epígrafe Alemania y el futuro del mundo, el autor expone los fraudes financieros de los nazis y el lugar de las dos Alemania en una Europa unida, en donde afirma que la responsabilidad de esa guerra total que ha asaltado los valores humanos y cristianos de la civilización occidental, recae sobre los líderes nazis, pues ellos se han jugado el futuro la nación a una sola carta y su imposición en el dominio de la conciencia individual se halla en completa contradicción con el espíritu alemán y la tradición histórica alemana, pues hasta en la Prusia del siglo XVIII Federico el Grande solía repetir a modo de máxima: Jeder soll nach seiner Fasson selig den (Cada hombre, su propio cielo). Lo que hay que hacer hoy –leemos al término de las memorias- es apartar todos los obstáculos que dificulten la futura formación de los Estados Unidos de Europa.

*Yo pagué a Hitler, Fritz Thyssen. Editorial Renacimiento, 2017. 303 pags.

DdA, XIV/3683