martes, 24 de octubre de 2017

FELIPE VI DEBERÍA ABDICAR PARA RESOLVER EL CONFLICTO DE CATALUÑA

Félix Población

Decía Pablo Iglesias, con ocasión del protagonismo del jefe del Estado para hacer frente al conflicto planteado en Cataluña, que cuando en ajedrez un jugador mueve al rey es porque está perdiendo la partida. Esa movilidad también la hemos percibido y escuchado durante el discurso de Felipe VI el día de la entrega de los Premios Princesa de Asturias en Oviedo, hasta donde acudió el presidente del Gobierno para hacerse la foto con los líderes de la Unión Europea premiada y servirse asimismo de sus discursos en contra de la independencia de Cataluña.

El riesgo que tiene  mover al rey en ajedrez es que puede quedar a expensas de los azares de la partida y los conflictos que puedan darse en su desarrollo, con resultados que pueden ser adversos. Quizá por eso, un prestigioso analista de la revista Newsweek aconseja a Felipe VI que abdique, si con ello se resuelve la crisis constitucional a que nos han llevado las gravísimas decisiones de don Mariano Rajoy y su partido y gobierno con Cataluña, y el empecinamiento antidemocrático de Puigdemont y sus aliados en la Generalitat con su deplorable sesión en el Parlament en septiembre pasado para convocar un referendo

El titular del artículo de José Buscaglia, profesor de la Universidad Northeastern de Boston, no admite dudas: El rey Felipe tiene que abdicar para resolver la crisis constitucional en España. Buscaglia  propone la renuncia del monarca español como último intento para evitar la independencia catalana. Según el académico, esa independencia nos conduciría a un escenario "peligroso", no solo porque podría desencadenar un efecto dominó en el resto del Estado español sino también en otros países europeos. 

El articulista reprocha al rey que durante su discurso televisado a todo el país no se dirigiera en ningún momento a los catalanes en su propia lengua, que don Felipe conoce. "En este punto Felipe VI dejó de ser el rey de todos los españoles", asegura José Buscaglia. El consejo del profesor es claro: "Mientras las relaciones entre Madrid y Barcelona siguen deteriorándose, él haría bien en considerar hacer un último sacrificio para salvar su país de él mismo". 

Entiende Buscaglia que la abdicación de Felipe VI llevaría a la proclamación de una Tercera República, a nuevos gobiernos en Madrid y Barcelona y a una asamblea constituyente que desembocaría en la creación de un estado federal multinacional.


DdA, XIV/3669