martes, 19 de septiembre de 2017

LA PEOR PERSPECTIVA PARA ESPAÑA Y CATALUÑA


Félix Población

El periodista Jordi Évole,  a quien desde un cierto sector -supongo que minoritario- del independentismo catalán se le reprochó su equidistancia del Procés como si fuera un delincuente ("Se busca", se llegó a difundir por las redes), publicó el pasado domingo su habitual columna en El Periódico de Catalunya en la que hacía un pronóstico que comparto: el gobierno de Rajoy conseguirá que lo que los independistas esta vez han tenido que aprobar por la puerta de atrás del Parlament, la próxima vez lo aprueben con un amplísima mayoría del hemiciclo, tanto en votos como en escaños. 

No tengo ninguna duda de que será así en Cataluña, porque con la nefasta y represiva actuación que está teniendo el vigente gobierno del Partido Popular, lo que indudablemente va a conseguir en las próximas elecciones autonómicas que se celebren en ese país será que el PP pase de fuerza política marginal a fuerza política insignificante, en beneficio con toda seguridad de Ciutadans. 

Tengo el presentimiento, además, de que al vigente gobierno y al Partido Popular esas consecuencias no les importan en exceso, pues bien podría ocurrir que el partido de Rivera  sostituyera al PP en Cataluña con una política similar. En cuanto al resto de España, quizá confíen en el PP en los beneficios  que el partido podría lograr entre el muy extendido nacionalismo españolista por el rigor inquisitorial del gobierno Rajoy hacia Cataluña. 

Para ello cuenta con la animadversión perenne no sólo de sus votantes más fieles hacia toda ideología secesionista, sino con la de aquellos ciudadanos que desde la derecha pueden considerar obligado volver a votar al Partido Popular ante el lamentable espectáculo ofrecido en el Parlament para hacer posible el referendo del próximo día 1, como si frente a la chapuza allí gestionada sólo cupiera la alternativa de reforzar al partido en el gobierno, por drásticas y represivas que sean sus medidas para evitar la consulta en Cataluña. En todo caso, los votos que le puedan faltar al PP procedentes del votante unionista siempre los podrá recolectar Ciudadanos. Es de recordar que en una de las últimas encuestas estaban los dos partidos a un diputado para formar mayoría.

Tendríamos así como oscura perspectiva poselectoral venidera en Cataluña y en España un Parlament más proclive al referendo allí, y una mayoría gubernamental conformada por la derecha unionista aquí, totalmente reacia a todo tipo de consulta. Como para resolver con ese porvenir lo ahora irresoluble.

PS.-¿Que por qué no incluyo a la izquierda en este diagnóstico? Al menos una, que se dice tal (el PSOE), no sé a qué está jugando.

DdA, XIV/3639