martes, 5 de septiembre de 2017

EL CENTÓN DE INGENIOS DE CABALLERO BONALD*




Félix Población

Por longevidad y conocimiento, nadie mejor que José Manuel Caballero Bonald (1926) para abordar y llevar a cabo con solvencia literaria y relación  personal lo que él mismo califica de centón de escritores y artistas hispánicos. El autor nos aclara que algunas de las semblanzas que aparecen en este libro ya fueron esbozadas en su día en “La novela de la memoria” y  en “Oficio de lector”.
También hace constar el excelente poeta y escritor gaditano que en estos retratos no ha tratado de ser lisonjero, ni tampoco desapacible, aunque en ocasiones se pueda haber dejado llevar por alguna mordacidad. Para su objetivo dice haberse valido propiamente  de unas pinceladas de índole retórica, “pensando sobre todo en que se trataba de unos textos de muy preciso acomodo en las márgenes de la literatura”. Caballero hace en cada caso una somera y primera descripción de la personalidad de los retratados, que para quienes hemos tratado a algunos de ellos es muy cabal y certera. A continuación, pasa a analizar lo más interesante de la obra de cada cual, sea en el terreno literario, en el artístico o el musical, pues a más de una mayoría de escritores y poetas también se incluyen cantaores como Antonio Mairena, cineastas como Juan Antonio Bardem, guitarristas  como Paco de Lucía o pintores como Miró, Antonio López o José Caballero. Incluso figura Alfonso Guerra, en su calidad de joven promotor teatral y memorialista septuagenario.
Ha prescindido el autor de todos aquellos artistas y escritores pertenecientes a generaciones posteriores a la suya, por lo que en el inventario se incluyen hasta cinco grupos generacionales, que van desde el 98  al 50, pasando por los del 14, 27 y 36. En cuanto a la extensión con la que trata a cada uno, va de las tres páginas a las ocho, sin que el hecho de que sea mayor o menor se corresponda con la relevancia que Caballero otorga  a cada retratado, sino más bien con la capacidad expansiva de la memoria o con un simple capricho interpuesto.
Después de Baroja y Azorín, por cuya respectiva literatura no siente Caballero Bonald simpatía alguna, se ocupa de Bergamín, León Felipe, Américo Castro y Carles Riba, a quien considera una de las cumbres de la poesía catalana del siglo XX. Siguen a esa lista los nombres y las obras de Jorge y Nicolás Guillén, Max Aub, Dámaso Alonso, Pablo Neruda, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti, Borges, Alejo Carpentier, Cortázar o García Márquez, entre otros. Sobre todos hace puntualizaciones críticas muy atinadas que dan a cada semblanza un perfil sumamente valioso para aquilatar su lugar en las historia de la literatura en español.
Con ser los de los escritores y poetas perfiles interesantes, tanto por la precisa y excelente prosa que caracteriza al autor como por su penetrante capacidad de análisis para discernir la paja del trigo, lo que más puede sorprender gratamente al lector que desconozca la obra de Caballero es su capacidad para glosar la impronta de los cantaores flamencos. En ese sentido son admirables las semblanzas de Pastora Pavón, la Niña de los Peines, Antonio Mairena o Manuel Agujetas. No me resisto a citar el encabezamiento con el que Caballero Bonald abre este último retrato: “No sabía qué edad tenía ni dónde había nacido, aunque podía calcularlo por tanteos instintivos. Tampoco sabía leer: decía que los cantaores que saben leer pierden pronunciación. Manuel de los Santos, Manuel Agujetas, era un primitivo oriundo de la caverna bajoandaluza, un analfabeto iluminado por los vislumbres de la cultura de la sangre”.
En esa línea también están las semblanzas del bailaor Antonio Gades y el guitarrista Paco de Lucía, del que dice que su manera de tocar la guitarra fue su forma de exteriorizar la intimidad. Especialmente acertadas para quien esto escribe, por haberlos conocido en vida, son los retratos de Dámaso Alonso,  el lingüista Emilio Alarcos, los escritores Francisco Umbral y Torrente Ballester, y el del poeta Ángel González, a las que añado muy especialmente el de mi admirado Emilio Lledó.


Examen de ingenios
J.M. Caballero Bonald
Seix Barral, 2017
462 Pags.

*Artículo publicado en el número de septiembre de Quimera, revista de literatura.

DdA, XIV/3626