miércoles, 6 de septiembre de 2017

CINCUENTA MILLONES DE GORRIONES MENOS EN 10 AÑOS


Lazarillo

Por algo muy especial que le ocurrió a este Lazarillo hace muchos años con un gorrión molinero, y que dio como resultado mi primer libro, tengo una costumbre habitual desde entonces, que es dar de comer a estos pájaros. Conviven con nosotros, sin virtusismo alguno para el canto y una muy precaria vistosidad, desde tiempo inmemorial y, sin embargo, ahora, también pesa sobre ellos la amenaza de la extinción. Me ha llamado mucho la atención no ver gorriones en los parques de Bélgica y Holanda, durante un reciente viaje, y recordé que en Europa había decrecido su población en un 63 por ciento en solo treinta años. En Reino Unido se perdieron hasta 10 millones de ejemplares entre 1970 y 1980, y en grandes ciudades como Londres los gorriones prácticamente han desaparecido. Este declive responde a causas como la contaminación, la falta de espacios verdes y la invasión de especies exóticas. En el medio rural el declive es menor, al parecer, y está asociado a la intensificación agraria, al empleo abusivo de plaguicidas o al despoblamiento generalizado. En el caso de España, el porcentaje de pérdida es mucho menor: el 6%. Aunque en zonas como el sistema central o la meseta norte se ha alcanzado el 19%. En Aragón también se han registrado altas cifras de caída. "El declive es mucho más grave en el norte que en el sur de España y las cifras de reducción varían del 2% al 20%", explica el coordinador del área de seguimiento de la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), Juan Carlos del Moral. Los datos más actuales hablan de una reducción de ocho millones de ejemplares en los últimos diez años: se ha pasado de 165 millones de gorriones comunes en 2006 a poco más de 155. Me aterra pensar que mi Crónica de un pájaro, el libro al que aludí al principio, puede ser algún día no lejano la historia de un ave extinta que formó parte de mi vida cotidiana.

DdA, XIV/3627