miércoles, 2 de agosto de 2017

EL CÁNCER NOS HACE MÁS HUMILDES

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Pepe Guinea

Desde que vivo con mi enfermedad, me cruzo de vez en cuando con personas que sostienen el mismo discurso en torno a que la curación depende de uno mismo, que es una cuestión de actitud y que uno dispone de todos los elementos para sanar. La verdad, siento envidia de estas personas y su confianza (que por norma general no han padecido cáncer). Sin poder decir si esto es cierto o no, sí puedo decir que algo que me gusta del cáncer es lo democrático que es. Ya puedes ser Steve Jobs, Johan Cruyff, David Bowie, Bimba Bosé, David Delfín, Pablo Ráez, o Perico de los Palotes, que cuando la enfermedad te llama, da igual el carnet que presentes o los dígitos en tu cuenta corriente, que eso no va a hacer que pase de lado. Es cierto que gente con mejores recursos económicos tiene más opciones de tratamiento y la posibilidad de desplazarse al lugar del mundo que sea necesario. Por el listado que adjunto, creo que no es un problema que se solucione simplemente sacando la chequera ( eso es ya muy antiguo, tirando de tarjeta de crédito sería más actual…), o poniendo como en el caso de Pablo, toda la voluntad del mundo. En mi modesta opinión, una cosa es que cada uno se haga responsable de su proceso y no se convierta en un objeto pasivo en manos de los médicos, poniendo lo que cada uno pueda en pos de su sanación y otra diferente es llevarlo al extremo de que fue tu problema si no te lo curraste lo suficiente y la muerte te salió al paso. Trataré de ser educado y decir simplemente que no comparto esa visión. Creo que el cáncer es una enfermedad compleja, en la que pueden influir muchos factores y sin ser médico y hasta donde yo sé (me corrijan mis amigos médicos, por favor, si no es así) me parece que se han podido identificar factores de riesgo que tienen un papel en el desarrollo de la enfermedad, pero en la mayoría de los casos, no cuál es la causa. Un factor de riesgo no es una causa. Hay gente que muere de cáncer de pulmón sin haber fumado y mi abuela sigue fumando su cajetilladiaria de Marlboro a sus casi 93 años. Podemos decir ’el cáncer es una enfermedad que afecta a los vivos’, pero no podemos decir ‘si fumas, contraerás cáncer’. Sí podemos decir que, según las estadísticas de que disponemos, ‘si fumas tienes más posibilidades de desarrollar un cáncer de pulmón’, y eso no quiere decir que lo vayas a desarrollar. ¿Qué hace que una persona enferme y otra no? Yo, personalmente, no lo sé. y no sé si alguien lo sabe. Puedo intuir por su complejidad que es una mezcla de factores genéticos, ambientales, alimentarios, emocionales… e igualmente no tengo ninguna base para corroborarlo. Cuando alguien me comparte esto de que la sanación depende exclusivamente de ti, me lleva a reflexionar sobre los amigos o familiares que he perdido a causa de la enfermedad, sin tener que irme a esas figuras públicas que mencionaba antes y no puedo dejar de preguntarme si es que realmente no querían vivir, si no tuvieron confianza en sus procesos, si no se esforzaron lo suficiente… y la cosa no me cuadra. Y luego pasa de no cuadrarme a llevarme a un sentimiento doloroso. Y lo voy a dejar aquí, porque me engancho. Simplemente siento que se falta a la memoria de las personas que fallecieron y algunas de ellas son muy queridas para mí. Y estoy abierto a que alguien venga y me demuestre que estoy equivocado. Lo digo de corazón. Me interesa especialmente la opinión de mis compañer@s de enfermedad al respecto. Entre las muchas cosas que me ha enseñado el vivir este proceso de enfermedad a lo largo de 7 años, puede que la más importante sea sentirme más humilde. Pasar de ‘yo he creado el cáncer, yo lo voy a eliminar’, a ‘voy a dar lo mejor de mí para sanar, me pongo en manos de algo más grande y la vida me llevará donde me tenga que llevar’. No sé dónde ni cómo estaré dentro de otros 7 años. Sí sé cómo me gustaría estar. Ojalá lo pueda compartir con todos vosotros. Yo me comprometo a poner de mi parte.

DdA, XIV/3599