jueves, 8 de junio de 2017

¿CONFUNDIÓ LA POLICÍA A ECHEVERRÍA CON UN TERRORISTA?

 Jean Charles de Menezes se llamaba el ciudadano brasileño que fue abatido por la policía en el metro de Londres al confundirlo con un terrorista hace unos años. Por esa muerte, el Scotland Yard tuvo que sentarse en el banquillo. El punto de vista de mi estimado colega Félix Maraña es en esta ocasión muy digno de ser tenido en cuenta, ante la inminente celebración de elecciones en Gran Bretaña y la merma en las expectativas de voto que supondría, para el partido conservador en el gobierno, una repetición de aquel percance que acabó con la vida de Menezes. Este Lazarillo comparte con Maraña lo que desde hace días viene suponiendo ante la falta de noticias primero del "desaparecido" ciudadano español y la tardanza ahora en entregar a sus familiares el cadáver de Ignacio Echevería, un ciudadano ejemplar de los que nos hacen mucha falta.

Félix Maraña

[La policía inglesa, que, como todo el mundo sabe, presume de no llevar pistola, ese día, y a esa hora, y en ese instante, tuvo tiempo para meterle a Ignacio una balacera.] Y ahora, lo que ya había escrito y he pensado desde el primer día, como saben todos los que he tenido a mano:
Lo he dicho en el muro de una amiga, pero lo digo aquí: A mí no me importa que los ingleses devuelvan o no Gibraltar: lo que tenemos que exigir, ahora mismo, sin demora de segundos, es que entreguen a su familia el cuerpo de Ignacio Echeverría, porque estoy convencido que lo han demorado, para que pase la jornada electoral. Como el gobierno de Mariano Rajoy no tiene el poder que debería tener, aunque tenga intención, seguro que es incapaz de hacer nada. Así pues, que nos devuelvan el cadáver de un ciudadano digno, que nos devuelvan su patinete, y que se queden con Gibraltar. Gibraltar sólo es un entretenimiento para el ministro Margallo, que ya no es ni ministro, pero los periodistas aduladores le llaman ministro, ministro, ministro.
Porque creo que no hay que ser ni muy inteligente ni muy policía, ni siquiera hay que pensar mal: pero todo esto huele a que la policía pudo acribillarle, confundiéndole en la trifulca con un terrorista. Y me temo, ay, que ese gobierno de esa nación tan amiga de Gran Bretaña, que unos llaman España y otros de manera embarazosa, si eso fuera así,digo, pondrá paños calientes, porque eso que se llama diplomacia no puede pararse, por un cadáver más o menos, y estropear los grandes negocios, al más alto e incógnito nivel, que ambos países tienen. Y, claro está, el gobierno ese de esa nación que habla inglés hasta por los codos va a ocultar el cadáver de Ignacio Echeverría y su patinete, y va a impedir el contra análisis forense, a que pasen las elecciones generales en ese país que habla inglés hasta por los codos. Esto mismo he dicho a todo el mundo desde el primer momento en que Ignacio fue escondido por la policía. Y ahora acaban de confirmarlo. Pero el gobierno inglés no dirá nada hasta después de las elecciones. Y a ver qué narices hace Rajoy, con su inglés de cocina.

DdA, XIV/3558