lunes, 15 de mayo de 2017

LASA Y ZABALA SEGÚN ETXEBERRIA GABILONDO: NO HAY UN DELITO MÁS GRAVE QUE ESE


 Lazarillo

Entrevista muy completa e interesante la que Azahara Villacorta publica hoy en el diario El Comercio. Siempre suele dar mucho de sí una conversación con Francisco Etxeberria Gabilondo (Beasain, Guipúzcoa, 1957), especialista en medicina legal, forense y profesor en la Universidad del País Vasco, al que todavía hoy le pesa la deuda de no haber sabido antes que, a cien metros del portal de su casa en San Sebastián, había dos fosas comunes con víctimas de la Guerra Civil y la represión franquista. Etxeberria se ha ocupado de la recuperación de los restos de hasta ocho mil víctimas de la dictadura y de asuntos como el casó Bretón o la identificación de los restos de Lasa y Zabala, sobre cuyo asunto acaba de publicar Lidia Falcón una novela de más que recomendable lectura, El honor de Dios (Ed. El Viejo Topo, 2016). La periodista le ha preguntado al doctor sobre esto último y la alusión qa la cal viva que Pablo Iglesias hizo en su día en el Congreso como crítica al gobierno de Felipe González y que tanto indignó a los diputados del Partido Socialista, como si no formara parte de la memoria histórica del régimen del 78 y de quien presidió el gobierno durante casi catorce años:
"Lo de la cal es muy duro –responde Etxberria-, pero lo más escalofriante es que, en democracia, en San Sebastián, había un centro clandestino de detención. Lo que ocurrió ahí dentro puedes imaginártelo, con el resultado final de asesinar a las personas y enterrarlas en cal viva. No hay un delito que más grave que ese. ¿Pero que lo hagan funcionarios con el dinero de todos los ciudadanos? Eso es intolerable. Ahora estoy en una investigación oficial impulsada por el Gobierno vasco dentro del Plan de Paz e investigar la tortura es uno de los fines. En palabras de organismos como Amnistía Internacional, la tortura se ha utilizado en el País Vasco de una manera más que esporádica y esa es una verdad muy incómoda porque los protagonistas están vivos, hay funcionarios implicados... Y no solo la han sufrido los etarras. Yo conozco a periodistas, cineastas, cirujanos, empleados de banca, sacerdotes... Algo repugnante que viene de la dictadura".

DdA, XIV/3536