miércoles, 22 de marzo de 2017

LA MAREA BLANCA DE BENAVENTE



Félix Población

La Ley Mordaza, que estos días se va a tratar de derogar o reformar en el Congreso, podría conducir, a la postre, a que ciudades como Benavente no pudieran conseguir lo que esta semana ha logrado gracias a una masiva manifestación que juntó a quince mil personas en una población que no llega a los veinte mil habitantes.

En esa cita estuvo la abuela Pilar, que como tantas abuelas supo discernir que su presencia ese día era necesaria en defensa del hospital público. Benavente es el segundo municipio de la provincia, con medio centenar de pueblos en sus valles y un centro sanitario que se había quedado insuficiente para atender las necesidades de su entorno. Por eso se invirtieron doce millones de euros en su ampliación y equipamiento.

Después, por aquello de los recortes en sanidad, la Junta decidió cerrar la primera planta del edificio, ante la indignación de los ciudadanos. Los enfermos han de ser trasladados al hospital de Zamora, a 65 kilómetros de la localidad, y comienza a organizarse la correspondiente protesta, respaldada por el alcalde (PSOE) y todos los partidos, incluido el Partido Popular. Además de la reapertura de la planta se demanda una atención sanitaria integral, con más especialistas.

Benavente ha conseguido su primordial objetivo gracias a la histórica manifestación que tuvo lugar el pasado domingo, equivalente en asistentes a la marea blanca que salió a las calles de Salamanca en defensa de la sanidad pública. La primera planta del hospital seguirá abierta, según anunció el consejero de Sanidad. El resultado de la protesta ciudadana debe alertarnos una vez más sobre la importancia de la resistencia popular a los recortes que está sufriendo el sector en nuestro país. 

La abuela Pilar, que posiblemente asistió por primera vez a una convocatoria de este tipo,  se sintió emocionada el pasado domingo durante la manifestación. No es para menos: a su edad es muy consciente del valor que la sanidad pública tiene para quienes han contribuido a ella toda su vida. Cerrarle una planta de su hospital es como robarle una parte de esa vida.

DdA, XIV/3494