jueves, 29 de diciembre de 2016

EL PERDÓN DE IGLESIAS Y LA RESPUESTA DE ERREJÓN

Félix Población

Era de esperar una respuesta por parte de Íñigo Errejón a Pablo Iglesias, después de que éste pidiera perdón a los inscritos y a la militancia de Podemos por el torpe y lamentable espectáculo ofrecido por algunos de sus dirigentes en las redes sociales. Ha sido, en efecto, de una torpeza e inmadurez vergonzosas ventilar la trapería sucia en las redes sociales que tan favorablemente manejó el partido morado durante estos tres últimos años. 

Ni los más encarnizados adversarios de Podemos hubieran imaginado que gente tan avezada en el uso de ese medio como herramienta de coordinación y movilización social podrían caer en semejante dislate. Cinco millones de votantes siguen esperando a estas alturas del despropósito, en unas fechas que por la calma parlamentaria serían las más propicias para desfacer entuertos, que tanto Iglesias como Errejón sepan reconducir al partido con madurez y alteza de propósitos hasta Vistalegre 2, de modo que allí se pueda consolidar una fructífera legislatura como único partido opositor con relevancia. Para eso sería urgente que hablaran ya entre ellos y dieran cuanto antes un mensaje de concordia que se está haciendo esperar demasiado.

Si de Vistalegre 2 no se sale con un espíritu refundacional equivalente al que dio razón de ser al nacimiento y exitoso desarrollo del partido, esto es, si algo de lo que ha ocurrido estas semanas atrás se mantiene como agente perturbador en Podemos, se habrá desbaratado una de las alternativas políticas más esperanzadoras que se han dado en los últimos cuarenta años en este país. Y lo peor y más bochornoso es que no habrá sido ni por el acoso de los medios del régimen ni por la pujanza de los adversarios políticos, sino por el estigma de la vieja política alojado en las entrañas de un partido llamado a regenerarla. 

Que Errejón se haya limitado a agradecer a Pablo Iglesias ese vídeo en el que pide perdón a los militantes y votantes por el espectáculo ofrecido, no me parece la contestación más correcta. Creo que en su caso le corresponde hacer como mínimo lo propio, porque quien se está llevando el beneficio de esa pugna en los medios que hasta ahora no han dejado de atacar a Podemos es él y lo que al parecer representa. Si a su partido le toca madurar como organización y estar a la altura de las esperanzas que ha despertado, tal como ha escrito en su tuit, debería reconsiderar por qué él es el favorito del sistema frente a Iglesias, cuando sin Iglesias Podemos dejaría de ser lo que ha sido para cinco millones de votantes. 

PS.- Atención a lo que escribió Manuel Monereo en el mes de marzo: Construir una “oposición interna” a Pablo Iglesias. El acento hay que ponerlo en el verbo construir. Se trata de convertir las legítimas diferencias, los modos y formas de concebir problemas, la pluralidad de culturas –esenciales para una organización democrática y de masas–, hasta los distintos talantes, en oposición organizada al secretario y, esta es la clave, con complicidades con los poderes establecidos, especialmente con los estrategas de los medios. La vía maestra siempre ha sido la respetabilidad, ser respetados y respetables, ser responsables y marcar diferencias con la línea mayoritaria en la organización. Léase: Objetivo: demoler a Pablo Iglesias y romper Podemos: CUARTO PODER, 23-III-2016

RECETA CONTRA EL APOLTRONAMIENTO Y FUENTE DEL 15-M




DdA, XIII/3426