miércoles, 19 de octubre de 2016

AZÚA, LA VIRTUD CARDINAL DE LA ABSTENCIÓN Y LA DENUNCIA CONTRA EL ARZOBISPO DE OVIEDO

Félix Población

A veces -menos de lo que nos deberíamos permitir los sufridos ciudadanos de este país- se requiere apelar al humor para soportar los reveses y lodazales que a diario salpican la desalamada vida pública. Por eso es oportuno echar unas cuantas risas con el texto de Rockambol.com después de haber leído -pongo por caso- el artículo del pasado lunes en El País del acádemico Félix de Azúa que, desde que lo es o quizá mucho antes, no ceja en su empeño de zaherirnos con sus resentimientos muy personales y patochadas de varia condición y calibre, como las que se glosan con mucho acierto en el excelente libro del profesor Ignacio Sánchez-Cuenca La desfachatez de los intelectuales (Ed. Los libros de La Catarata, 2016), de recomendable lectura.

Si no va y sugiere el tal Azúa que el mayor valor del Mudu Fernández, presidente de la comisión traidora del PSOE, es que sea asturiano... ¿A dónde está llegando la estolidez intelectual del mentado con tan sesudos y perspicaces criterios? ¿Tánto le va en su académico prestigio y beneficio a don Félix de Azúa defender a un PSOE en lastimosa quiebra con estas serviles ridiculeces cuando se aproxima ya al arrabal de senectud, que diría Manrique? A mí este párrafo me resulta vomitivo por tópico, plano y lamedor, pero ahí quedó escrito, en la última página del diario que mayor degeneración ha sufrido en la historia del periodismo patrio desde su nacimiento:  El nuevo hombre fuerte, Javier Fernández, al menos es asturiano y eso sosiega. Los asturianos no son pegajosos. Uno no se imagina a Javier Fernández dándose besos en la boca con García-Page delante del personal, como acostumbra a hacer Iglesias con lo que se le pone a tiro. Los asturianos son gente seria, incluso severa, como el PSOE en sus buenos tiempos. Y son leales, se puede confiar en ellos. Uno no se los imagina, al modo Iceta, imponiendo el bable a los españoles y haciendo de la gaita un instrumento de tortura. Y ya eran demócratas cuando don Pelayo, mientras la grey islamista seguía al muecín como corderos con su no y no y no y al cristiano, ni agua.

Dejémo a don Félix al solaz de su sosiego y pasemos a Rockambol para sacudirnos la grima a costa de la nueva virtud cardinal de la abstención, sobre la que podemos leer la siguiente prédica:
La Iglesia Católica recomienda practicar las Virtudes Cardinales a todos sus fieles que serán ocho en lugar de siete, según acaba de informar la Conferencia Episcopal Española a través de su Boletín Oficial de Subterfugios Espaciales. No obstante, aclara el cardenal Ricardo Blázquez, nadie estará en pecado por no poseer ahora mismo la virtud de la Abstención, pues disponen de un plazo de siete días para obtenerla, excepto los creyentes socialistas, que solo tienen veinticuatro horas apara adaptarse a la nueva normativa teologal. Más de setecientos párrocos de toda España se han prestado a asesorar, en las mismas sedes provinciales del PSOE, a todos los militantes que lo necesiten. “Abstenerse, lejos de significar un acto de amilanamiento y pusilanimidad, representa una forma de vida sana, limpia y moderna. Es sinónimo de amar, de soñar con la Virgen María, de montar en globo, de patinar y de tocar bien la bandurria”, aseguran los obispos. La virtud de la abstención, según palabras del propio cardenal, libera el alma y la conciencia de las pasiones terrenales, fortalece la cotización del centollo, ahuyenta a los demonios antidesahucios y prolonga la eslora del yate de Felipe González, además de facilitar el tránsito intestinal y fortalecer bíceps y trigéminos.

Poniendo punto final a este post de retales, no puedo dejar de hacer mención a la noticia que hoy publica ElDiario.es, después de haber leído la protesta de las Comunidades Cristianas de Gijón por el tratamiento sectario que de la memoria histórica hizo recientemente el protagonista de esta noticia, según leímos en este modesto DdA recientemente:
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, ha sido acusado de sustraer doce millones de euros de una asociación eclesial. Así consta en la denuncia que la Asociación Lumen Dei ha presentado en los juzgados de Madrid el 7 de octubre, y en la que demanda a Sanz Montes y al obispo de Cuenca, José María Yanguas. En dicha demanda, los afectados afirman que Sanz Montes ha procedido a varias ventas "absolutamente fraudulentas" de los siguientes inmuebles: el Colegio Saint Mary of Fatima de Pozuelo, cuya venta ha supuesto unos 6 millones de euros; un inmueble en la calle Maestro Ripoll de Madrid, por un montante de 3,5 millones de euros; y otro en la calle Xuclá de Barcelona, por 3 millones de euros. Junto a la denuncia se adjuntan las escrituras de compraventa.

DdA, XIII/3364