jueves, 22 de septiembre de 2016

LA MIRADA DE FUTURO DEL MINISTRO FERNÁNDEZ


Félix Población

El mismo día en que el ministro del Interior en funciones recurre al tópico para escabullirse de la pregunta que los periodistas le formularon en Pamplona acerca de la exhumación de los restos de los generales felones Sanjurjo y Mola (el primero dóblemente felón por sus dos implicaciones en sendos golpes de Estado, 1932 y 1936)), su compañera Esperanza Aguirre aprovecha la eliminación del nombre de Millán Astray en el callejero de la capital para atacar a la alcaldesa de Madrid y ensalzar al también general felón, gran apologeta a su vez de la figura de Franco. El nombre del militar será sustituido en el callejero madrileño por el de Avenida de la Inteligencia, como réplica al grito ¡muera la inteligencia! con el que el general intervino ante discurso de Miguel de Unamuno en el paraninfo de la Universidad de Salamanca el 12 de octubre de 1936: 

¡Este es el templo de la inteligencia, y yo soy su supremo sacerdote! Vosotros estáis profanando su sagrado recinto. Yo siempre he sido, diga lo que diga el proverbio, un profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta; pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil pediros que penséis en España. He dicho”.  

El señor Fernández Díaz respondió así a las preguntas de los periodistas en Pamplona: "Lo que interesa a España y a los españoles, a Navarra y a los navarros, es mirar al futuro, no mirar aquello que nos divide, sino mirar aquello que nos une". El señor ministro del Interior en funciones entiende que la exhumación de los dos generales felones del monumento que ocupaban en el centro de la capital navarra tiene su razón de ser -según sus palabras- en la "pretensión de algunos de ganar la Guerra Civil cuarenta años o no sé cuántos años después de haber terminado en el año 39". 

¿Interpreta don Jorge -con ostensible atrofia contable- que el homenaje dedicado a la memoria de los generales felones -casi ochenta años después del fin de la guerra-  lo es a su victoria, tal como lo fue durante cuarenta años de dictadura, y que desalojar sus restos -tras casi cuarenta años de democracia- equivale a la pretensión de negarles a los vencedores ese triunfo? ¿Qué mirada de futuro cabe esperar del señor ministro del Interior en funciones si todavía valora así el resultado de aquella gran tragedia, iniciada con el golpe de Estado protagonizado por esos militares?
 
DdA, XIII/3341