martes, 9 de febrero de 2016

LA SÁTIRA NO ES DELITO MÁS QUE EN LAS DICTADURAS

En el peor de los casos, una torpeza en la programación no es una delito. Una sátira no es un delito.

Lazarillo

Mi estima amiga Laura del Sol, residente en París, sintetiza lo esencial del caso de Los Titiriteros, en versión del diario Liberation/Ada Colau, que creo es la más atinada de las que he leído, dando con ello una lección a una timorata Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid. "Una sátira no es un delito", se titula el editorial, y creo que una vez más, casi un siglo después del nacimiento del esperpento, este país necesita con urgencia un autor teatral que lo haga reverdecer con nuevos bríos ante el lamentable espectáculo que está dando la reacción rediviva, como si cien años no fueran nada: "Les mots les plus sensés sont venus de Barcelone, où la maire, Ada Colau, elle aussi issue du mouvement citoyen appuyé par Podemos, a écrit sur sa page Facebook: «Cette œuvre satirique et carnavalesque est peut-être de mauvais goût, sûrement non indiquée pour des enfants, mais elle relève au pire d’une erreur de programmation. Une maladresse n’est pas un délit. Une satire n’est pas un délit.» Réclamant la libération des deux artistes, elle souligne que «dans une démocratie en bonne santé, dans un Etat de droit, il faut protéger toute la liberté d’expression, même celle qui nous déplaît, même celle qui nous dérange». Lundi soir, Raúl García Pérez et Alfonso de la Fuente s’apprêtaient à passer leur quatrième nuit en prison.

Las palabras más sensatas vinieron de Barcelona, donde la alcaldesa, Ada Colau, ha escrito en su página de Facebook: "Esta obra satírica y carnavalesco puede ser de mal gusto, seguramente no indicada para los niños, lo que en el peor de los casos sería un error de programación. Una torpeza no es un delito. Una sátira no es un delito." Pidiendo la liberación de los dos artistas, subraya que "en una democracia sana, en un estado de derecho, es preciso respetar toda la libertad de expresión, incluso la que nos desagrada, incluso la que nos molesta". El lunes por la noche, Raúl García Pérez y Alfonso de la Fuente se disponían a pasar su cuarta noche en prisión".