miércoles, 20 de enero de 2016

LA SONRISA DE ASCENSIÓN MENDIETA


Félix Población

Ascensión Mendieta ha esperado toda una vida de noventa años a que su mayor afán se cumpliera. Esta querellante contra las crímenes del franquismo, que a lo ochenta y ocho años de edad se subió a un avión para que la justicia argentina hiciera lo que no hizo la justicia en España, asiste estos días a la exhumación de los restos de su padre en el cementerio de Guadalajara. Su declaración por el asesinato de su progenitor ante la jueza María Servini de Cubria ha permitido tal hecho.

Timoteo Mendieta fue fusilado el 16 de noviembre de 1939 y tanto su viuda como sus siete hijos huérfanos habrían deseado que lo que ahora vive Ascensión se hubiera cumplido mucho tiempo antes. Ahora el deseo de Ascensión es que la entierren con su padre. La orden para que se procediera a la exhumación ha estado paralizada casi dos años por la justicia española, con el riesgo de que la nonagenaria anciana no llegara estar presente en la culminación de su sueño. Solo un cambio en los responsables del juzgado permitió que saliera adelante y el Ayuntamiento de Guadalajara diera el permiso correspondiente el 14 de diciembre.

Un equipo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) comenzó el pasado martes los trabajos de exhumación en el lugar donde están enterrados los restos de Timoteo y veintiún represaliados más. Emilio Silva, presidente de la ARMH, ha valorado el hecho como un precedente de suma importancia, dado que ahora se puede recurrir nuevamente a la justicia argentina para denunciar otras desapariciones y obtener los mismos resultados. Según Silva, la justicia española ha estado mareando la perdiz y se ha visto claramente que no quería que se produjera esto. Resume el proceso llevado a cabo por la ARMH: "Primero vivimos la etapa de enunciar los crímenes, después llegó la etapa de denunciar y espero que ahora llegue el momento en el que sean los propios jueces los que se muevan". 

La exhumación de Timoteo Mendieta ha sido posible gracias a las cuotas de los socios de la ARMH y las ayudas que recibe esta asociación por el premio concedido por grupo estadounidense de Archivos de la Brigada Abraham Lincoln y los 20.000 euros anuales que les dona un sindicato noruego. La llamada Ley de Memoria Histórica, aprobada por el gobierno de Rodríguez Zapatero en 2oo7, declara que es responsabilidad del Estado exhumar a las víctimas de desaparición forzada. 

Cuando mataron a Timoteo, militante del sindicato socialista UGT, tenía Ascensión Mendieta 13 años. A la anciana todavía se le asoma al rostro la sonrisa que debía de tener a esa edad, antes del crimen,  y en la que, como ahora, no hay ninguna sombra de rencor.

+@Si los miércoles televisaran recitales de poesía en prime time, por Olga Rodríguez. ELDIARIO.ES

DdA, XII/3190