domingo, 9 de agosto de 2015

ARDE GATA, ARDEN LOS BOSQUES Y LOS JÓVENES SIGUEN EN PARO


Panorámica penosa de la Sierra de Gata ardiendo por tercer día

Lazarillo

Ahora que arde y arde (tres días ya) la hermosa Sierra de Gata, uno de los lugares de esparcimiento y camino de este Lazarillo por su proximidad a su lugar de residencia, bueno es recordar el primer consejo de ministros celebrado el año en curso en el que se aprobó la controvertida modificación de la Ley de Montes por el Gobierno que una mayoría de españoles hizo posible con sus votos. Tal normativa tuvo en vilo durante cerca de dos años a las organizaciones ecologistas. El punto más conflictivo era el que abrÍa la posibilidad de cambiar el uso de los terrenos quemados, algo que en la normativa de 2003 estaba prohibido durante los 30 años posteriores a un incendio y ahora no, pues se permite recalificar los terrenos calcinados. “Existe el riesgo de que se vuelvan a provocar incendios para permitir la construcción en zonas quemadas”, aseguró entonces Ecologistas en Acción. Hasta ahora, y cuando todavía falta casi mes y medio para el término del verano, se han quemado en nuestro país en torno a 30.000 hectáreas. En lo que va de siglo (XXI) se produjeron en España 220.000 incendios que han quemado un total de millón y medio de hectáreas forestales, una superficie superior a dos veces la del País Vasco. ¿Qué se puede esperar -a la vista de esos datos- para las venideras décadas, teniendo en cuenta el calentamiento global, leyes como la aprobada este año por el gobierno de don Mariano el simple y la ineptitud y los recortes aplicados por  los sucesivos gobiernos regionales para preservar nuestros patrimonio forestal? ¿Puede caber algo de optimismo en un país donde arden los bosques por miles y miles de hectáreas cada verano, mientras de entre casi un millón jóvenes una mínima parte de ellos podrían contribuir a evitarlo con una labor rigurosa y sistemática de prevención?

DdA, XII/3049