viernes, 31 de julio de 2015

FRANCO Y SALAMANCA: DE MEDALLAS Y MEDALLONES


Félix Población

Por dos veces al menos había rechazado  el gobierno del Ayuntamiento de Salamanca, de mayoría conservadora, retirar a Franco la medalla de oro de la ciudad. Las mociones fueron presentadas en su día por el Partido Socialista y se incluía en ellas la retirada asimismo del título de alcalde de honor a perpetuidad que sigue ostentando el extinto dictador. Ahora, el grupo municipal de Ciudadanos -con el que pactó el Partido Popular para mantenerse en la alcaldía tras las últimas elecciones- ha conseguido que se le vaya a retirar al general felón la medalla de oro, sin que nada sepamos del título de alcalde honorífico. El hecho coincide, además, cuando se está pendiente del fallo de los tribunales de Salamanca sobre si el Medallón de Franco -ubicado en la Plaza Mayor de la ciudad- es uno de los símbolos del viejo régimen que, según la Ley de Memoria Histórica, están eximidos de eliminarse por su supuesto valor histórico y patrimonial. Hace unos años se presentó en Salamanca el documental El tiro de la plaza, del periodista Javier Laso, según el cual se puede cifrar en un millar de muertos lo que costó la represión franquista en la provincia, tal como ha investigado la Asociación Memoria y Justicia. Entre los asesinados figuraban el propio alcalde republicano de la capital, Casto Prieto Carrasco, junto a otros tres concejales del consistorio salmantino. Considero que los familiares de todas esas víctimas tienen muy asumido que su memoria y dignidad deberían pesar mucho más que una supuesta valoración histórico-artística de un medallón que no la tiene para que sea desalojado por fin de una plaza que fue declarada Patrimonio de la Humanidad.

 DdA, XII/3041