viernes, 6 de marzo de 2015

CELOS DE AUDIENCIA ENTRE "AL ROJO VIVO" Y "LAS MAÑANAS"

Félix Población

El programa de actualidad y debate de Antonio García Ferreras Al rojo vivo, en La Sexta,  sufrió con la llegada de Jesús Cintora  a “Las Mañanas” de Cuatro una notable pérdida de audiencia en beneficio de su competidor. Fue substancial para ello que Cintora incorporara a su programa a Pablo Iglesias y a Juan Carlos Monedero. Antes, García Ferreras superaba a Las Mañanas hasta el punto de doblarle el share. 

Es muy posible que, tras las ausencias de los citados fundadores de Podemos, se hayan equilibrado más las cosas. No obstante, el director y presentador de Al rojo vivo parece dispuesto a recuperar la ventaja perdida. Atresmedia acaba de fichar como tertuliano a Ignacio Escolar, hasta ahora presente en los debates de Las Mañanas, que como se sabe tiene bien ganada reputación como director que fue del mejor periodo de “Público” y ahora de ElDiario.es

Me gustaría significar que tanto uno como otro programa diario tienen centrada hasta tal punto su línea argumental en la corrupción política y financiera -según reza la actualidad- que pocas diferencias -salvo la de los tertulianos- podemos destacar en uno y otro. A no ser quizá el mayor o menor griterío en que discurren en ocasiones los debates, ingobernables a veces en el caso de Cintora. Es muy frecuente, además, que tanto en Las Mañanas como en Al rojo vivo se marque el contraste entre las corrupciones y las víctimas de los desahucios, preferentistas y demás, como si se pretendiera provocar la indignación del sufrido televidente. 

En mi opinión resulta algo tedioso como telespectador asistir a este tipo de discusiones, no sólo porque día a día van turnándose los mismos tertulianos, reiterados hasta la saciedad en unas y otras cadenas como si en ese tipo de periodismo no hubiera más donde elegir, sino por lo repetitivo de la actualidad corrupta de cada día s y esa búsqueda pertinaz del contraste entre los consejeros black y los sufridos preferentistas, o los políticos pringados y las familias arrojadas a la calle por los deshaucios.

Sería deseable que en lugar de mantener esa línea y formato tan similares, con la corrupción como asunto casi monotemático, Ferreras o Cintora se empeñaran en algo más que "robarse" los tertulianos más reputados por celos de audiencia. También se puede mejorar ésta siendo mejores, distintos y no tan repetitivos de asuntos como hasta ahora. ¿O no?

DdA, XII/2939