martes, 3 de febrero de 2015

YOLANDA GONZÁLEZ EN EL PAÍS DE LOS ESTUDIANTES

 Yolanda González
Rafal Jiménez Claudín
 
Este 2 de febrero de 2015 se han cumplido 35 años del asesinato de la militante de izquierda Yolanda González, y si bien los ejecutores materiales fueron juzgados y condenados, la connivencia de aparatos del estado con los asesinos continúa siendo evidente, sostiene Luca Gomez Pintado, de Lucha Internacionalista.
La evolución de la denuncia periodística de la colaboración de Emilio Hellín, el asesino de Yolanda (en libertad tras 14 años de condena, con dos fugas, una de ellas de tres años en los que trabajó para los servicios secretos de la dictadura de Stroessner en Paraguay), con las instituciones policiales del estado es una demostración de que aún perviven elementos franquistas en el aparato del estado, señala Luca Gómez.
Dicha denuncia, publicada por EL PAIS en febrero del 2013, inició una campaña impulsada por las organizaciones que proceden del PST (Lucha Internacionalista y Corriente Roja) partido en el que militaba, junto a excompañeras, amigas y familiares de Yolanda. El objetivo, aun no conseguido, era esclarecer la colaboración de Emilio Hellín con las diferentes policías: Nacional, Ertzainza y Mossos d’Esquadra, determinar responsabilidades políticas, y evitar que esa colaboración pueda continuar. Para ello se instó a los parlamentos y gobiernos vasco y catalán, y al parlamento y al gobierno de España, a iniciar procesos de investigación.

Sigue explicando Gómez Pintado que después de la presentación de miles de firmas, de actos y charlas de divulgación, de las interpelaciones de diferentes grupos parlamentarios (en el Congreso de los Diputados), después de varias entrevistas con representantes del gobierno español y de los gobiernos vasco y catalán “sólo hemos obtenido evasivas, sin que se haya llevado a cabo ni la investigación ni información pública alguna. La última iniciativa parlamentaria fue desestimada por la Mesa del Congreso de los Diputados el pasado mes de mayo de 2014″.
Diversas iniciativas se han sucedido desde entonces. El pasado mes de octubre, vecinos y asociaciones de Deustuibarra, barrio natal de Yolanda, presentaban una moción al Ayuntamiento de Bilbao para dar el nombre de Yolanda a una plaza junto a su casa natal.
En diversas ciudades, otros murales recuerdan a Yolanda, como los del movimiento antifascista o como el de la CABA (Casa Autogestionada del Barrio de Aluche, en Madrid), barrio en el que vivía cuando fue secuestrada y asesinada.