jueves, 19 de febrero de 2015

PABLO IGLESIAS, CÁTEDRA EN NUEVA YORK


Félix Población

Quienes hemos tenido oportunidad de hablar en alguna ocasión con Pablo Iglesias y conocemos la buena materia de donde proviene su educación y formación humanas, gracias a la cordial y abierta amistad con su padre Javier, vamos a celebrar siempre, contra toda difamación que se propale para manchar su nombre o currículum, la atención, respeto y admiración que se le dispense, sea donde sea, en Atenas o en Nueva York. 

Porque mientras en este desgraciado país se pretende desde la política enlodar a Podemos para convertirlo en un partido similar a los enlodados en la corrupción, antes que en superarlo a base de ideas y debate político como sería lo propio de una democracia digna, no se puede pasar por alto que el secretario general del citado partido ha recibido en Estados Unidos una acogida mediática de la que todos los españoles deberíamos sentirnos satisfechos. 

Por una vez, a lo largo de nuestra historia como nación, un político español -mucho más joven de los que habitualmente cruzan el charco-, ha sido entrevistado en un fluido inglés en varios canales de televisión y ha llenado y hasta entusiasmado los aforos en donde ha hecho uso de la palabra. Su mensaje ha interesado a quienes lo escucharon y ha despertado una real expectación entre las periodistas que le han acogido en sus platós, tanto en Democray Now como el canal CNBC, especializado en información económica. 

Iglesias dio una intensa y muy clara explicación de su ideario durante casi dos horas ante la City University of New York, la mayor red universitaria pública de EE UU. La sala estaba repleta, según la crónica publicada por el diario El País. Amy Goodman, de Democracy Now, se encargó de dirigir el debate, pero antes se permitió hacer a modo de diagnóstico esta breve reflexión: “El hombre ahí sentado puede ser el próximo presidente de España”, indicó señalando a Pablo Iglesias. “El que diga que no es posible, que mire lo que pasó en Grecia”, añadió. 

Mientras en este desgraciado país, siguiendo el ejemplo de la casta política a la que es afín, el diario ABC quedaba en el más grotesco de los ridículos tratando en enlodar al profesor Iglesias con las falaces y fútiles acusaciones de una alcaldesa del Partido Popular (La Perlitas) que fue alumna suya, el secretario general de Podemos hacía cátedra con un mensaje de cambio en Nueva York. Fue allí donde Pablo Iglesias dijo que la casta política corrupta pretende esparcir una parte de esa corrupción a Podemos para que, haciendo a todos los partidos iguales, el elector crea imposible el cambio.

"La corrupción es una forma de Gobierno -afirmó Iglesias- que sirve para que manden los que no se presentan a las elecciones, para que los gobernantes de tu país se pongan de rodillas ante la canciller de Alemania o ante la troika, la corrupción es decir que la austeridad nos iba a salvar. A todos los que hacen eso hay que llamarles traidores a la patria. Es el momento de decir basta".  Entre el público, Fernando Espí, un psiquiatra murciano del Memorial Sloan Kettering Cancer, comentó:   “Es el primer político que veo cara a cara, así de cerca. Me ha gustado lo que ha dicho”. Su hermano Carlos, profesor de Historia del Arte de visita en Nueva York, también pensaba lo mismo A su lado, Andrés, camarero madrileño emigrado desde Londres y casado con una estadounidense, se mostraba  asimismo satisfecho: “Me han avisado unos amigos hoy mismo. La verdad es que estoy contento de haber podido venir”.

Estas declaraciones las hemos podido leer en las crónicas del diario El País de estos días atrás, un periódico que no se caracteriza precisamente por favorecer a Podemos. No van a contribuir a endiosar al protagonista, porque creo y espero que Pablo Iglesias sabrá resistirse a todas las tentaciones de vanidad, engreimiento o afán desmesurado de poder que pudieran derivarse de su liderazgo. A tal fin le recuerdo lo que dijo Virgilio ("pueden los que creen que pueden") y el soneto del poeta Agustín García Calvo que Javier Iglesias le dedicó un día a su hijo en Radio Zamora:

Enorgullécete de tu fracaso,
que sugiere lo limpio de la empresa:
luz que medra en la noche, más espesa
hace la sombra, y más durable acaso.
 
No quiso Dios que dieras ese paso,
y ya del solo intento bien le pesa;
que tropezaras y cayeras, ésa
es justicia de Dios: no le hagas caso.
 
¿Por lo que triunfo y lo que logro, ciego,
me nombras y me amas?: yo me niego,
y en ese espejo no me reconozco.
 
Yo soy el acto de quebrar la esencia:
yo soy el que no soy. Yo no conozco
más modo de virtud que la impotencia. 

PS.- También nació en un pueblo de Zámora (Tábara), "del que no recuerdo nada", León Felipe, el poeta que escribió lo que sigue sobre los españoles del éxodo y el llanto:

El llanto es nuestro

Españoles:
el llanto es nuestro
y la tragedia también,
como el agua y el trueno de las nubes.
Se ha muerto un pueblo
pero no se ha muerto el hombre.
Porque aún existe el llanto,
el hombre está aquí en pie,
en pie con su congoja al hombro,
con su congoja antigua, original y eterna,
con su tesoro infinito
para comprar el misterio del mundo,
el silencio de los dioses
y el reino de la luz.
Toda la luz de la tierra
la verá un día el hombre
por la ventana de una lágrima…
Españoles,
españoles del éxodo y del llanto:
levantad la cabeza
y no me miréis con ceño
porque yo no soy el que canta la destrucción
sino la esperanza.



+@Por si el lector puede soportarlo, escuchen las "razones" por las que TVE justifica la vergonzosa entrevista de La noche en 24 horas a Pablo Iglesias, "felicitándole por la excarcelación de algunos etarras". Yo no.

+@Prigue en el ridículo ABC: "Pablo Iglesias es antimadridista"


DdA, XII/2926