miércoles, 7 de enero de 2015

EL LIDERAZGO Y LA CULTURA DEL CORAZÓN

Gerardo Hernández

Los líderes religiosos cristianos, desde que tenemos uso de razón, nos han venido diciendo que nacimos en pecado, con el “pecado original” a nuestras espaldas.
En vez de educarnos en la responsabilidad y el amor, hemos sido educados en el miedo y la culpa. Culpa que se ha extendido, y late, en el subconsciente de nuestras sociedades, y con la que resulta fácil, muy fácil controlarnos.
Los distintos ámbitos religiosos están salpicados de seguidores, de gente crédula, más que de seres conscientes. Asustados como viven, temiendo al castigo divino, al infierno y demás patrañas. Aunque lo que más tememos, por lo que estamos pillados, es por el ego, por la imagen que damos. En vez de actuar desde el empoderamiento y confiar en el guía interno, nos educaron, desde todos los ámbitos además, potenciando nuestro falso ego.
Desenraizados de nuestras fuentes de poder internas, no es de extrañar haber sucumbido al engaño y la manipulación.
Hemos considerado un efecto colateral inevitable que nuestras autoridades controlen desde el engaño y la manipulación, y es paso previo para recuperarnos empezar a crecer como seres humanos, rescatar nuestra "bondad original", nuestro corazón, que escucha, atiende y actúa con sabiduría.

DdA, XII/2890