sábado, 11 de octubre de 2014

LA RUTA TRIPERA DEL EXVICEPRESIDENTE RATO CON SU TARJETA NEGRA

 
Ángel Falcón

La nueva Guía Rato de la gastronomía asturiana revela las inquietudes gastronómicas y etílicas del antaño poderoso vicepresidente económico del PP. La revelación de los gastos de la tarjeta B que investiga el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha sacado a la luz los gustos nada baratos del ex director del FMI amortizados con el dinero de los demás. La huella de la tarjeta, que Rato quemó a un ritmo insaciable durante varios años, pesa más que las de los dinosaurios de la playa de La Griega. Pueden comprobarlo ustedes mismos.
La ruta gastronómica empieza el domingo 7 de marzo de 2010. Ese día el expresidente de Bankia elige Casa Marcial, el restaurante más laureado de la cocina asturiana. Se gasta 134 euros. Pero en un gesto transversal, también emplea 28 euros en Casa Yoli, en Deva, un merendero afamado por sus tortillas de patatas, en el que quizá se pudo mezclar con el pueblo llano.
Dos meses y medio después regresa a Asturias. El 26 de junio acude a La Pondala, el emblemático restaurante de Somió. Deja una factura de 232 euros que costea su tarjeta B. Al día siguiente, como contrapunto, apuesta por El Chabolu, el merendero de tapas de Deva. Allí se gasta con el dinero ajeno 49 euros. Y también acude al lujoso Palacio de Luces. La factura es mucho más alta: 181 euros. Al día siguiente pasa otro gasto de 221 euros a La Ermita de Deva, el hotel rural en el que presumiblemente pasó el fin de semana.
La Guía Rato deja claro el aprecio del personaje por las tierras asturianas, además del ya conocido gusto por las tarjetas opacas. Regresa en agosto, en su tradicional periplo veraniego por el Principado. Aunque hay que destacar que en julio se come una buena fabada en La Máquina de La Moraleja, quizá en un rapto de nostalgia asturiana. Fue el 30 de julio y el lector puede imaginar los sudores en la frente del economista mientras se engullía el compango. Abona (es un decir) 200 euros.
Una comida en La Zamorana se saldó con una factura de 591 euros
El 16 de agosto ya está de vuelta en Asturias en su tour gastronómico. En el bar Casa Kilo, en Villaviciosa se gasta 120 euros. Al día siguiente entra en la carnicería Somió y emplea 30 euros. El 18 de agosto acude al restaurante San Bernardo, en Gijón, y se gasta 56 euros. Ese mismo día paga los gastos del alquiler de un coche (403 euros) y acude a Coalla para comprar algún producto gourmet. El 19 de agosto para en la estación de gasolina de El Infanzón y se costea con la tarjeta B el llenado del depósito: son 109 euros del ala. El día 20 acude a Viajes El Corte Inglés y paga 82 euros y el 21 de agosto sacia su hambre en Casa Covián: 101 euros de factura.
Unos meses más tarde regresa al Principado, en ese entorno tan querido por Rato cuyo epicentro está en Gijón (en concreto Somió) y que se extiende hasta Villaviciosa. El 28 de noviembre se da un homenaje en el restaurante La Zamorana y se marca un buen récord: son en total 591 euros. Antes, en otro gesto de nostalgia, había comido en dos restaurantes asturianos asentados en Madrid: el Paraguas (95 euros) y Ten Con Ten (134 euros).
Estamos ya en 2011. Rato no falla a su cita veraniega y gastronómica por la cara. El 13 de agosto de 2011 acude a La Pondala de nuevo y la factura asciende a 240 euros. Dos días más tarde apunta 110 euros en Somió Park y el 16 de agosto emplea 133 euros en Casa Ataúlfo. Al día siguiente, 68 euros en La Bolera. El día 26 está de vuelta. En La Placina de Somió se gasta 63 euros y otros 26 en el Mesón El Estanco, también en Somió.
Por lo demás, el sendero trazado por la tarjeta B de Rato deja a las claras sus gustos clásicos. Frecuenta restaurantes madrileños como Casa Lucio, La Trainera, José Luis y su tortilla mágica, el Embassy, Casa Hevia (en la calle Serrano), el marisco de Casa Rafa, el cocidito madrileño de Lhardy. También husmea en la nueva cocina de Diverxo y en el Kabuki del Wellington. Además con la tarjeta se gasta un pastón en Louis Vuitton, en Barbour y Loewe. Para eso están las tarjetas.


             Asturias 24                            DdA, XI/2812