martes, 27 de enero de 2009

ZP SE ATRAGANTA CON LAS ARMAS VENDIDAS A ISRAEL


Lazarillo

Era de prever, en un debate como el de ayer noche en La Primera de TVE, cuyo formato ya conoce el Presidente del Gobierno, que alguno de los ciudadanos convocados al programa Tengo una pregunta para usted sacara a colación nuestra venta de armas a países que no respetan los Derechos Humanos. Entre los citados no podía faltar Israel, cuya última acción armada contra el territorio palestino de Gaza se saldó con un tercio de víctimas inocentes, más los centenares de heridos que sufrirán en su cuerpos las graves lesiones ocasionadas por las bombas de fósforo blanco utilizadas por el Estado judío. Los 77 asesores del señor Rodríguez Zapatero -según confesó el Presidente durante el programa- deberían haber contando con una cuestión como ésa, planteada por un joven asistente de modo tan resuelto como pertinaz.

ZP salió del paso como pudo, que fue manifiestamente mal, reduciendo a la insignificancia de un millón de euros (la cifra está más cerca de los dos millones) la venta de armas a Israel durante el pasado año, y asegurando al interpelante que no había constancia de que ese material hubiera sido empleado para arrasar Gaza y acabar con la vida de centenares de niños, mujeres y ancianos durante las tres semanas largas que duró la masacre. Luego se refirió Rodríguez Zapatero a las generosas campañas en pro de la paz desempeñadas por las tropas españolas, sin que esa digresión le sirviera para encajar el visible desconcierto y la ostensible vacilación con que replicó al joven ciudadano. Para el telespectador fue manifiestamente perceptible que ZP, a pesar de sus 77 asesores, no supo salir airoso de una pregunta que en verdad no admitía una fácil contestación, sobre todo cuando -como le recordó quien se la planteaba- tanto se apela a la alianza de civilizaciones y a un discurso pacificador en los foros internacionales.

PS.-
Conviene no olvidar, según una información reciente de la agencia Efe, que un equipo de Televisió de Catalunya fue agredido por las fuerzas antidisturbios de Israel en la localidad de Ramallah (territorio palestino ocupado), cuando se disponía a hacer la cobertura informativa de una manifestación de apoyo a los habitantes de Gaza.