viernes, 7 de abril de 2006

ABC, la COPE, don Pedro el de la Jota y Anson

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Lazarillo

El Grupo Vocento, editor de ABC, presentará una demanda ante el Tribunal de Defensa de la Competencia contra la cadena COPE y don Federico Jiménez por lo que considera un acto de denigración del competidor. La campaña de maledicencia del airado radiofonista turolense contra dicho periódico y su director colmó ayer la paciencia de sus editores al instar don Federico a los suscriptores del diario a darse de baja del mismo.

La estrategia seguida por el señor Jiménez en esta desaforada andanada de críticas hacia ABC es la misma que ejerce a diario desde que se inició en el oficio. Don Federico entiende la profesionalidad como válvula exclusiva de su resentimiento montaraz. En este caso, el que le guarda a don José Antonio Zarzalejos, director del diario, al que el de la COPE suele recordarle que le echó de ABC por decir en una columna que Alberti era chequista.

Todo parece indicar que la intención de don Federico es reducir la respetable difusión con que cuenta ABC entre un tipo de lectores orientado hacia el centro-derecha. El diario monárquico compite en el mercado con La Razón y El Mundo, donde firma el propio don Federico con el permiso de su director, don Pedro el de la Jota, que de seguro comparte la estrategia instigadora asumida por su columnista.

El periodismo amotinado de estos dos periódicos no debería dañar la credibilidad y solvencia del viejo diario monárquico, ahora remozado en su línea editorial, más a tono con un liberalismo pujante y emprendedor. Antes al contrario, es muy posible que tras las sucias afrentas de don Federico, y tal como se consignaba ayer en la administración del diario, crezcan los suscriptores y aumente su difusión.

Hará bien el señor Zarzalejos en aprovechar la inquina de sus competidores para reforzar su proyecto y asentarlo en esa nueva trayectoria afín con los grandes periódicos europeos de similares credenciales ideológicas. Por detrás, ladrando como perros hasta la afonía, le saldrán al paso de su cabalgadura no sólo los mentados sino hasta el incombustible Anson, incapaz de no fundar nada para asaetear al socialismo gay-separatista. Dicen que lo suyo ahora será un rotativo llamado La Nación, a cargo y cuenta del aznarato genovés.