lunes, 19 de septiembre de 2005

Empate técnico en Alemania, y falta Dresde



Félix Población

Las elecciones de ayer domingo en Alemania se han saldado con un empate técnico que pocos podían predecir hace un par de semanas. El canciller Schröder parecía entonces contra las cuerdas y su adversaria Ángela Merkel, al frente del CDU, con las mayores expectativas de sustituirle. Tan es así que mi admirado don Manuel Martín Ferrand, en una reciente columna publicada en ABC, confundía la realidad con sus deseos reclamando un o una Merkel para España.

A la vista de los resultados, con apenas tres escaños de diferencia entre las dos grandes formaciones, se comprende la fisonomía contrita de doña Ángela, incapaz de disimular la decepción, y la actitud jubilosa del canciller socialdemócrata, que casi se veía ya apeado de su carrera política. Las tornas se han cambiado y ahora probablemente será Merkel quien deba renunciar a sus ambiciones.

En cuanto a las posibilidades de formación de un nuevo gobierno, estoy con un ciudadano berlinés que ayer en los telediarios formulaba esta juiciosa observación ante la teoría de las coaliciones: Me parece de lo más oportuno que si un país está en dificultades como el nuestro, se distribuya la misión de salvarlas entre más y distintos responsables. Toda una lección de ciudadanía democrática de la que aquí debería sacar provecho el Partido Popular, incapaz de proponerse ese práctico criterio ante asuntos de tal gravedad como el terrorismo.

Al día de hoy no parece hacedera ninguna de las dos grandes coaliciones. No es factible la del CDU con el SPD y los liberales, aunque ya se diera en la reciente historia del país. Mucho menos la que aglutinase a socialdemócratas, socialistas y ex comunistas del partido de la Izquierda con los Verdes. Quizá le quepa precisamente a los Verdes decidir si se mantendrían en la gobernación de Alemania compartiendo esa tarea con el CDU y los cristianodemócratas, con doña Ángela de cancillera, por muy forzada que parezca esta hipótesis.

Nada está claro. Las alianzas naturales de la derecha no son posibles para gobernar en mayoría, mientras que por la izquierda ese tenor es más que cuestionable. El voto logrado por esta tendencia se podría incrementar en las elecciones pospuestas para el 2 de octubre del distrito de Dresde, ubicado en la extinta República Democrática. Entre uno y tres escaños se decidirán allí en esa fecha, los mismos -por arriba- que Merkel ha sacado a Schröder ayer domingo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

Un poco de prevención sí que da el gesto de la Merkel.

Anónimo dijo...

En el fondo, Alemania y la CDU han tenido mucha suerte. De haber ganado claramente las elecciones, Angela Merkel se hubiera convertido en canciller y el desastre para el país estaba garantizado.

Aunque quizá no le hubiera dado tiempo de fastidiar muchas cosas, porque seguramente no habría tardado en salir a la luz algún dossier revelando que esta señora, al igual que el 9O% de los políticos de la Alemania del Este, especialmente los que se han camuflado en el ámbito político de la derecha, muy probablemente trabajó para la policía secreta del régimen comunista, la famosa Stasi.

Las consecuencias de esa revelación hubieran sido incalculables para su partido. O sea que todo eso que se van a ahorrar los alemanes en general y los de derechas en particular.

Anónimo dijo...

Refrendada hoy por su partido, ¿no podría ese dossier aparecer cualquier día de estos?

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