jueves, 6 de noviembre de 2014

VAMOS A ECHARLOS AL PILÓN, PERO CIVILIZADAMENTE

Ana Cuevas

El presidente Rajoy tiene mala pinta últimamente. He visto cadáveres con mucho más lustre, créanme. Tiene cara de susto gordo. Como si un glacial arcángel hubiera clavado las gélidas cuencas en sus mentireiros ojos a la par que le susurraba con un sobrecogedor tono de ultratumba: ¡Estoy centrado en tí...Mariano! A lo mejor la metáfora es demasiado lisérgica pero, de tanto alucinar en colorines, una apenas es capaz de distinguir entre ficción y realidad gracias a la pertinaz corrupticia que nos asola. 

En realidad no ha sido un arcángel el que ha mirado a los ojos a Mariano y a los del galán trasvasista del PSOE, Pedro Sánchez. Ha sido algo menos poético, tan prosaico como una estadística de intención de voto. Y aunque ambos partidos (que comparten bicefalitis aguda y alguna otra encefalopatía incapacitante)  sacan pecho diciendo a quien quiera oírles que una cosa es la intención y otra es el voto... se les muda la color y sienten flojear las piernas a la salida de cada nuevo dato que evidencia la desafección que han cosechado entre la ciudadanía. Lo que no se puede negar es que se lo han currado. Han sido décadas de traicionar ideales, presumibles o presuntos, para hacer de la política un billete hacia su viaje a la riqueza. En primera claro, como corresponde a cualquier gangster que se precie.

Con la estafa inmobiliaria, las comisiones a mamporrillo, las adjudicaciones a dedo y otras cochambres, la política se transformó en un imán irresistible para individuos amorales y sociópatas en general. El problema es que la escoria se fue filtrando, sin demasiadas cortapisas, hasta la misma cúpula de los principales partidos y el sistema, empezó a desprender un poderoso olor a mierda. La percepción, y el ofendido olfato ciudadano, es lo que ha generado un fenómeno catalogado por algunos de ciclogénico-explosivo como PODEMOS.

El arcángel que perturba el reparador sueño de Mariano y compañía no posee la morfología de ningún tipo lenguaraz y con coleta. En su fuero interno saben que, detrás de PODEMOS y ese cambio que ya se huele en el ambiente, está un pueblo humillado que planta cara digna y democráticamente a los profanadores  de la pluralidad, la libertad y la justicia. Desde que murió el chaparro (que Satán guarde en su gloria), hemos estado soportando la caidita de Roma (nos han estado jodiendo hablando en román paladino) y dejando que nuestras instituciones, que el gobierno de nuestras vidas, cayeran en manos de depravadas sanguijuelas. En el pecado llevamos la penitencia. Pero ahora les toca a otros expiar sus "cositas". Ahora son ellos, los anti-personas garantes del sistema, su sistema, los que se van a dar un guarrazo como corresponde a una caidita de altura. Y que den gracias a sus dioses de la buena gente que somos los españoles. 

Vamos a echarlos de cabecica al pilón, sí, pero civilizadamente. Bastará con que la intención tome cuerpo y se encarne en las urnas. ¿Quién sabe? Somos un pueblo hecho a los milagros. La mera supervivencia de muchas familias se ha convertido por su culpa en un milagro cotidiano. Si nos lo proponemos PODEMOS obrar prodigios. ¿Hacemos apuestas?


DdA, XI/2837

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